Música como intervención perioperatoria en perros y gatos: qué dice la evidencia y cómo aplicarla en clínica

Resumen ejecutivo
Una revisión de Georgiou y Galatos (2025), publicada en Frontiers in Veterinary Science, propone el primer marco estandarizado para incorporar música como adyuvante no farmacológico durante el período perioperatorio de perros y gatos. El hallazgo con más peso clínico es concreto: en el único ensayo controlado en perros, la música clásica redujo en cerca de un 20% la dosis de propofol necesaria para la inducción anestésica. Menos fármaco inductor significa menos riesgo cardiorrespiratorio asociado a la inducción y un uso más eficiente de un insumo que tiene costo real para la clínica. Pero la evidencia detrás de esto todavía es de estudios piloto con muestras pequeñas, y hay preguntas abiertas sobre qué le hace la música al equipo que opera, no solo al paciente.
Los números reales detrás de la revisión
Vale la pena mirar los estudios primarios uno por uno, porque la revisión los sintetiza pero no siempre transmite el tamaño real de la evidencia:
| Estudio | Especie | n | Hallazgo principal |
|---|---|---|---|
| Georgiou et al. 2023 (Vet Sci) | Perros | 20 | ~20% menos dosis de propofol para intubación con música clásica vs. sin música (p<0.01); mayor profundidad de sedación |
| Mira et al. 2016 (JFMS, dos publicaciones) | Gatos | 12 | Frecuencia respiratoria y diámetro pupilar más bajos con música clásica que con pop o heavy metal, bajo anestesia general |
| Georgiou et al. 2024 (Sci Rep) | Perros | No especificado en el resumen disponible | Efecto de música clásica en plano anestésico ligero y analgesia ante estímulos nociceptivos quirúrgicos |
| Pennington et al. 2023 (Front Vet Sci) | Perros | Variable, estudio de enriquecimiento ambiental | Música como uno de varios métodos comparados para controlar ansiedad en hemilaminectomía |
| Albright et al. 2017 (PeerJ) | Perros | 10 | Sin beneficio de música diseñada para perros sobre la sedación con dexmedetomidina — resultado disidente |
Con honestidad científica: n=20 y n=12 son estudios piloto, no ensayos con poder estadístico para hablar de un estándar de práctica. La significancia estadística encontrada es real, pero corresponde a una primera señal que necesita replicarse en muestras mayores antes de considerarse evidencia consolidada. Además, la evidencia no es unánimemente positiva: Albright et al. (2017) no encontraron beneficio de la música sobre la sedación en un grupo de 10 perros — la propia revisión discute que la discrepancia podría deberse al tamaño muestral menor, un protocolo de premedicación distinto (dexmedetomidina vs. acepromazina/butorfanol) o una exposición más corta (20 min vs. 90 min). Es un recordatorio de que “la música ayuda” no es un hallazgo universal e incondicional en la literatura veterinaria.
El género musical: más debatido de lo que parece
Un matiz importante que hay que sumar: si bien los estudios perioperatorios específicos (Mira, Georgiou) mostraron ventaja de la música clásica sobre pop o heavy metal, la literatura más amplia sobre bienestar animal —fuera del contexto quirúrgico— no es unánime en que el género importe. Estudios en perros de refugio encontraron que géneros como soft rock, Motown, pop y reggae también reducían indicadores de estrés, no solo la música clásica, y otro estudio encontró que música comercializada específicamente como “relajante para perros” tuvo, sorprendentemente, un efecto excitante en vez de calmante. Los propios autores de la revisión advierten explícitamente contra la sobregeneralización de resultados basada solo en el género musical, ya que es una categoría subjetiva y heterogénea. Esto no invalida la ventaja de la música clásica observada específicamente en los estudios perioperatorios, pero sí confirma que el “efecto género” es un tema activamente debatido en la ciencia veterinaria — no una conclusión cerrada, ni siquiera del lado del paciente, mucho menos del lado del operador (donde, como se ve más abajo, la evidencia es exclusivamente humana).
Lo que todavía no sabemos
Un punto que suele omitirse al citar esta revisión: el cortisol no se ha medido directamente en ninguno de estos estudios veterinarios perioperatorios. Los propios autores señalan que la investigación futura necesita incorporar biomarcadores objetivos —cortisol, variabilidad de la frecuencia cardíaca— que hoy no están presentes en esta literatura específica. Lo que sí se midió, con significancia estadística, fueron dosis de fármaco, profundidad de sedación, frecuencia respiratoria y diámetro pupilar — proxies razonables de estrés y profundidad anestésica, pero no el biomarcador hormonal directo. En medicina humana sí existe evidencia con cortisol como variable (base que los autores citan para justificar la línea de investigación), pero en veterinaria ese dato todavía no existe.
Los seis componentes de una intervención musical bien diseñada
1. Tipo de música. Música clásica de tempo lento, instrumentación simple (piano o cuerdas), evitando cambios bruscos de tono o dinámica.
2. Volumen. Estable, sin picos, por debajo de 65 dB — nunca sobre 85 dB, umbral en que los animales muestran signos de estrés.
3. Método de entrega. Parlante en fases pre y postoperatoria; audífonos que cubran toda la oreja en la fase intraoperatoria, tanto para controlar el estímulo como para aislar ruido de pabellón.
4. Familiaridad previa. Si el tutor reporta que el animal ya está habituado a cierto tipo de música en casa, esa familiaridad puede sumar seguridad adicional.
5. Duración. Sesiones de 20 a 60 minutos; se desaconseja el estímulo continuo todo el día, que puede generar habituación y pérdida del efecto.
6. Momento y frecuencia. Aplicable en cualquier fase; en postoperatorio, una o dos sesiones diarias con orden aleatorio de pistas si la hospitalización se extiende varios días.
Protocolo de higiene: el detalle que no se puede pasar por alto
Implementar esto no es simplemente “poner un celular a sonar”. Hay un riesgo documentado de contaminación cruzada: estudios en medicina humana muestran que los celulares del personal de pabellón tienen tasas de contaminación bacteriana de 72,6% a 100%, y un estudio realizado específicamente en el quirófano de un hospital veterinario grande confirmó que el mismo problema existe en el ámbito veterinario, no es exclusivo de medicina humana.
La implicancia práctica: el dispositivo que reproduce la música debe ser equipo dedicado del quirófano, incorporado al protocolo de limpieza y desinfección estándar entre pacientes —igual que cualquier otro instrumental—, no el celular personal de quien esté de turno. Si se usan audífonos en la fase intraoperatoria, deben ser del hospital y desinfectables, no earbuds personales que entran y salen del pabellón sin control. Este es un costo de protocolo real, aunque menor, y debe planificarse antes de implementar la práctica —no es una intervención de “cero esfuerzo administrativo”.
¿Y el equipo quirúrgico? Lo que dice la evidencia sobre el operador
La revisión original se enfoca en el paciente, pero cabe una pregunta igual de relevante: ¿qué le hace la música a quien opera? Acá no hay estudios veterinarios —toda la evidencia disponible es de medicina humana— y el panorama es más matizado de lo que suele asumirse.
El estudio más directamente relevante para esta pregunta es uno con diseño específico para comparar géneros musicales en cirujanos (Czerwiec et al., 2024, Surgery Open Science): 47 cirujanos con distinta experiencia en artroscopia realizaron ejercicios en un simulador bajo cuatro condiciones —silencio, música clásica, hard rock y conversación sostenida—, todas a 65 dB. Los resultados fueron claros y estadísticamente significativos:
- El tiempo operatorio fue significativamente menor con música clásica que con hard rock (95,9 s vs. 128,7 s; p=0,0003).
- El puntaje general de desempeño fue significativamente mejor con música clásica que con hard rock (17,5 vs. 14,3; p=0,0008).
- La conversación sostenida (chatter) tuvo el peor desempeño de las cuatro condiciones.
Este es el estudio que más se aproxima a responder esa pregunta: sugiere que el género musical sí importa para el desempeño del operador, con música clásica superando consistentemente a estímulos auditivos más energéticos o caóticos. Se trata, sin embargo, de un hallazgo en cirugía humana con simulador de artroscopia. No se identificó en la literatura disponible un estudio equivalente que compare géneros musicales populares en Latinoamérica (pop, reggaetón, cumbia) contra música clásica en un contexto quirúrgico. Esa es una brecha de investigación concreta: en la práctica veterinaria de la región, el repertorio musical habitual en pabellón suele alejarse bastante de la música clásica, y la evidencia actual no permite afirmar si eso beneficia, perjudica o resulta indiferente para el desempeño del equipo.
Otros hallazgos relevantes, con matices:
- Un ensayo grande y bien diseñado (Fu et al., 2021, Surgical Endoscopy, n=97 estudiantes de medicina, diseño cruzado aleatorizado) encontró que la música preferida por cada participante —no necesariamente clásica— redujo significativamente la carga mental percibida durante tareas laparoscópicas simuladas, pero no mejoró el desempeño objetivo (tiempo, precisión, suavidad de movimiento): la percepción de bienestar mejora, sin que eso se traduzca necesariamente en mejor rendimiento medible.
- Existe un riesgo de interferencia en la comunicación del equipo, documentado en una revisión sistemática: las solicitudes repetidas de instrumental o información fueron 5 veces más frecuentes en cirugías con música que sin ella, cada una agregando entre 4 y 68 segundos.
- Una encuesta reciente en un programa de formación quirúrgica (107 participantes) encontró que solo un 10,3% de los residentes reportó haber cometido algún error que atribuyeran a la música — una cifra baja pero no nula.
Interpretación: hay una señal real y estadísticamente significativa de que el género importa (clásica > hard rock en el estudio de artroscopia), y de que el equipo se siente con menos carga mental cuando hay música de su preferencia. Pero no existe todavía evidencia veterinaria sobre esto, ni un estudio que compare directamente música clásica contra los géneros que realmente suenan en la mayoría de los pabellones veterinarios de la región. La hipótesis de que géneros como reggaetón, cumbia o pop podrían funcionar más como distractor que como ayuda para el operador —a diferencia de lo que ocurre con el paciente— es razonable a la luz de este hallazgo, pero sigue siendo una hipótesis, no un hecho establecido. Es, en rigor, una pregunta de investigación abierta y legítima para la comunidad veterinaria latinoamericana.
Conclusión
La evidencia en perros y gatos es real, pero todavía pequeña: seis estudios veterinarios, muestras de 12 a 20 individuos, sin datos de cortisol. Dentro de esos límites, el hallazgo de una reducción de ~20% en requerimiento de propofol es clínicamente relevante — menos fármaco inductor es menos riesgo cardiorrespiratorio y mejor uso de recursos, con una intervención de costo marginal cero si se implementa con el protocolo de higiene correcto. Al mismo tiempo, esta revisión abre una pregunta que la literatura actual no responde: qué le hace la música —y en particular, qué género de música— al desempeño del propio equipo quirúrgico, un ángulo con evidencia sugerente en medicina humana pero inexistente en veterinaria.
Hacemos desde acá un llamado a la comunidad científica veterinaria: la base actual de evidencia (n=12 a n=20) amerita estudios con un universo muestral considerablemente mayor, multicéntricos si es posible, que incorporen biomarcadores objetivos como cortisol y variabilidad de frecuencia cardíaca, y que además evalúen el efecto sobre el equipo quirúrgico —no solo sobre el paciente— comparando específicamente los géneros musicales que realmente se usan en la práctica clínica cotidiana de la región.
Puntos clave:
- ~20% menos propofol requerido con música clásica en el único ensayo controlado en perros (n=20) — impacto real en seguridad y uso de recursos.
- El cortisol no se ha medido aún en esta literatura veterinaria específica; es un vacío reconocido por los propios autores.
- Contaminación cruzada por dispositivos personales es un riesgo documentado (72,6-100% de celulares contaminados en pabellón, confirmado también en un hospital veterinario) — se requiere equipo dedicado y protocolo de higiene.
- En cirujanos humanos, música clásica superó objetivamente a hard rock en tiempo operatorio y desempeño (Czerwiec et al., 2024) — sugiere que el género importa para el operador, aunque no hay estudios equivalentes con géneros populares latinoamericanos ni en veterinaria.
- Se necesitan estudios con muestras mayores, biomarcadores objetivos, y foco también en el efecto sobre el equipo quirúrgico.
Referencias
- Georgiou SG, Galatos AD. Music as a perioperative, non-pharmacological intervention in veterinary medicine. Establishing a feasible framework for music implementation and future perspectives with a focus on the perioperative period of dogs and cats. Front Vet Sci. 2025;12:1672783. https://doi.org/10.3389/fvets.2025.1672783
- Georgiou SG, Sideri AI, Anagnostou TL, Gouletsou PG, Tsioli VG, Galatos AD. Effect of classical music on depth of sedation and induction propofol requirements in dogs. Vet Sci. 2023;10:433. https://doi.org/10.3390/vetsci10070433
- Georgiou SG, Anagnostou TL, Sideri AI, et al. Effect of classical music on light-plane anaesthesia and analgesia in dogs subjected to surgical nociceptive stimuli. Sci Rep. 2024;14:19511. https://doi.org/10.1038/s41598-024-70343-4
- Mira F, Costa A, Mendes E, Azevedo P, Carreira LM. Influence of music and its genres on respiratory rate and pupil diameter variations in cats under general anaesthesia. J Feline Med Surg. 2016;18:150-9. https://doi.org/10.1177/1098612X15575778
- Pennington E, Springer C, Albright J, Castel A. Evaluation of different methods of environmental enrichment to control anxiety in dogs undergoing hemilaminectomy after acute intervertebral disc extrusion. Front Vet Sci. 2023;10:1124982. https://doi.org/10.3389/fvets.2023.1124982
- Kriengwatana BP, Mott R, ten Cate C. Music for animal welfare: a critical review & conceptual framework. Appl Anim Behav Sci. 2022;251:105641. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2022.105641
- Czerwiec A, Vannier M, Courage O. Effect of noise on the performance of arthroscopic simulator. Surg Open Sci. 2024. https://doi.org/10.1016/j.sopen.2024.06.006
- Fu VX, Oomens P, Kleinrensink VEE, et al. The effect of preferred music on mental workload and laparoscopic surgical performance in a simulated setting (OPTIMISE): a randomized controlled crossover study. Surg Endosc. 2021. https://doi.org/10.1007/s00464-020-07987-6
- Albright JD, Seddighi RM, Ng Z, Sun X, Rezac DJ. Effect of environmental noise and music on dexmedetomidine-induced sedation in dogs. PeerJ. 2017;5:e3659. https://doi.org/10.7717/peerj.3659
- Bowman A, Dowell FJ, Evans NP. The effect of different genres of music on the stress levels of kennelled dogs. Physiol Behav. 2017;171:207-215. https://doi.org/10.1016/j.physbeh.2017.01.024
¿Qué significa esto en terreno?
- Preoperatorio: música clásica de tempo lento por parlante dedicado, volumen bajo y estable, desde la premedicación hasta que hace efecto.
- Intraoperatorio: audífonos del hospital (desinfectables) o el mismo parlante dedicado a bajo volumen.
- Postoperatorio: una o dos sesiones diarias de 20-60 minutos en pacientes hospitalizados, con playlist variada.
- Protocolo de higiene: dispositivo dedicado del quirófano, incorporado a la desinfección estándar entre pacientes — no celulares o audífonos personales.
- Antes de aplicar: preguntar al tutor por hábitos musicales del animal en casa.
- Esto es un adyuvante, no reemplaza premedicación ni analgesia.
- Para el equipo quirúrgico: si se opta por música durante la cirugía, la evidencia en humanos sugiere priorizar música clásica o de tempo tranquilo sobre géneros con mayor intensidad rítmica, especialmente en momentos técnicamente exigentes del procedimiento, y mantener el volumen lo suficientemente bajo para no interferir con la comunicación del equipo.
Cómo citar este resumen
Evidencia Vet (2026). Música como intervención perioperatoria en perros y gatos: qué dice la evidencia y cómo aplicarla en clínica. Disponible en https://petexpertos.com/clinica-pequenos-animales/musica-intervencion-perioperatoria-perros-gatos/.
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