Fibra y enzimas en la dieta de gallinas de postura: mejor calidad de huevo y menor riesgo frente a grano importado de baja calidad

Resumen ejecutivo
Un estudio publicado en febrero de 2026 en la revista Animals, con 1.200 gallinas de postura Bovans White, evaluó cómo distintos niveles de fibra dietaria, combinados o no con un aditivo enzimático conocido como stimbiotic, afectan la producción de huevo, la calidad del huevo y la salud intestinal. El hallazgo principal: los niveles intermedios de fibra (proporciones 75:25 y 25:75 de trigo-maíz) lograron el mejor desempeño productivo, y su combinación con el aditivo enzimático mejoró además la calidad de cáscara y la morfología intestinal. Es evidencia con relevancia económica directa para un país como Chile, que depende en gran medida de la importación de ambos granos.
Qué se probó exactamente
El equipo comparó seis dietas con distinta composición de fibra: una dieta control comercial, una dieta maíz-soya (fibra baja), y cuatro combinaciones de trigo y maíz en proporciones crecientes de trigo (50:50, 75:25 trigo-maíz, 25:75 trigo-maíz, y una dieta trigo-soya de fibra alta). Cada una de esas seis dietas se probó con y sin el agregado de un aditivo enzimático conocido como stimbiotic, a razón de 100 gramos por tonelada de alimento.
Qué es exactamente el stimbiotic
Vale la pena explicarlo, porque “aditivo enzimático” por sí solo no dice mucho. El stimbiotic evaluado en este estudio (nombre comercial Signis, de la empresa AB Vista) combina dos componentes:
- Una xilanasa: una enzima que rompe los arabinoxilanos, el tipo de fibra que forma parte de la pared celular del trigo y el maíz y que las gallinas no pueden digerir por sí solas.
- Xilo-oligosacáridos (XOS): fragmentos pequeños de esa misma fibra, ya pre-cortados, que actúan como una señal que estimula a la microbiota intestinal a fermentar mejor el resto de la fibra de la dieta.
La lógica del producto es que la xilanasa sola libera algo de fibra fermentable, pero es la combinación con los XOS la que “activa” con más fuerza la fermentación microbiana en el intestino, mejorando la producción de ácidos grasos de cadena corta que el ave usa como fuente de energía y para mantener una mucosa intestinal sana. Es, en términos simples, un aditivo pensado para que el ave aproveche mejor la fibra de la dieta, no para reemplazar nutrientes como lo haría un aminoácido o una vitamina sintética.
Los resultados: ni muy poca fibra, ni demasiada
El patrón que encontraron no fue lineal: ni la dieta con menos fibra (maíz-soya) ni la de más fibra (trigo-soya) dieron el mejor resultado. Las dietas con proporciones intermedias de trigo y maíz (75:25 y 25:75) lograron, junto con la dieta control, la mayor producción de huevo, mayor masa de huevo y mejor conversión alimenticia. La dieta con 50:50 de trigo y maíz, en cambio, tuvo un resultado peor: las gallinas comieron más alimento sin que eso se tradujera en más producción, lo que sugiere que ese nivel de fibra fue excesivo y afectó la digestibilidad de nutrientes.
Sobre la calidad del huevo, la combinación de fibra intermedia con el aditivo enzimático mejoró el grosor de cáscara y la gravedad específica (un indicador de resistencia de la cáscara), y a nivel intestinal, el aditivo por sí solo aumentó el ancho de las vellosidades y el área de absorción en el yeyuno, señal de una mucosa intestinal más funcional. El aditivo enzimático usado solo, sin ajustar también el nivel de fibra, tuvo un efecto limitado: el beneficio apareció principalmente en combinación con los niveles de fibra intermedios, no de forma aislada.
Esto no es un hallazgo aislado: qué dicen otros estudios
Antes de tomar este resultado como definitivo, vale la pena mirar si se sostiene en otras investigaciones independientes. Encontré varios estudios adicionales, en distintos países y grupos de investigación, que respaldan la misma dirección general, con un matiz importante:
- Un estudio con pollos broiler alimentados con cuatro variedades distintas de maíz (Melo-Duran et al., 2024, Poultry Science, 1.152 aves) probó qué pasaba cuando el maíz de la dieta no era de la mejor calidad. El resultado es concreto: los pollos que comieron el maíz de peor calidad nutricional (el de más fibra difícil de digerir) sin el aditivo llegaron a los 21 días con un peso de 872 gramos; los que comieron ese mismo maíz de mala calidad, pero con el aditivo agregado, llegaron a 953 gramos en el mismo período, una diferencia de 81 gramos estadísticamente significativa. En otras palabras: mismo tiempo de crianza, pollos notoriamente más pesados. El aditivo no aceleró el ciclo, pero sí evitó que un lote de maíz de mala calidad se tradujera en menos kilos de pollo al final del período. Para un país que importa la gran mayoría de su maíz y no controla la calidad de cada cosecha o cada barco que llega, esto funciona como un seguro parcial contra la variabilidad del grano importado.
- Un estudio más grande y reciente (Toghyani et al., 2025, Poultry Science, 1.296 broilers) matiza el entusiasmo: no encontró diferencias significativas en el peso corporal final según el aditivo o el tipo de grano, aunque sí confirmó mejoras en eficiencia alimenticia, y notó que el efecto sobre la viscosidad intestinal solo se dio en dietas base trigo-cebada, no en dietas base maíz. Es decir, el beneficio no es parejo en todos los contextos: depende del tipo de grano y de qué variable se mida.
- Estudios adicionales en Brasil, Canadá y Australia, con distintas cepas de xilanasa, coinciden en mejoras de digestibilidad de nutrientes y salud intestinal, aunque con diferencias según la fuente de la enzima y el desafío sanitario de las aves.
Interpretación Evidencia Vet: la dirección general del hallazgo (fibra + enzima mejora aprovechamiento del alimento) se repite en múltiples estudios independientes, lo que le da más peso que si fuera un solo trabajo aislado. Pero el tamaño del beneficio varía según el tipo de grano, la variedad específica, y qué se mide (peso final, conversión alimenticia, salud intestinal no siempre se mueven juntos). No es una solución universal garantizada, es una herramienta que ha mostrado buenos resultados de forma consistente, con beneficio adicional documentado específicamente cuando la calidad del grano es más variable o más baja de lo ideal.
Qué tan distintos eran los maíces del estudio de variedades
El estudio de Melo-Duran et al. (2024) no usó maíz genérico: seleccionó deliberadamente 4 variedades genéticas con composición nutricional distinta, para simular lo que ocurre en la práctica cuando cambia el origen o la cosecha del grano. Los autores no publicaron el detalle exacto de cada nutriente por variedad, pero sí el rango total entre las 4, y cuál variedad marcó cada extremo:
| Nutriente | Rango entre las 4 variedades | Variedad con el valor más alto |
|---|---|---|
| Proteína | 72-78 g/kg | Variedad 1 |
| Almidón | 682-702 g/kg | No especificado |
| Grasa | 34,1-38,4 g/kg | No especificado |
| Fibra NDF | 60,8-74,5 g/kg | Variedad 1 (fibra más alta) |
| Arabinoxilanos totales | 38-41,5 g/kg | Variedad 3 (la más alta) |
La Variedad 3, con la mayor cantidad de arabinoxilanos (el tipo de fibra más difícil de digerir para el ave), fue justamente la que peor rindió en el grupo sin aditivo, y la que más se benefició al agregarlo.
Comparación cuantitativa entre los tres estudios
| Estudio | Animal / edad | n | Qué se comparó | Resultado numérico clave |
|---|---|---|---|---|
| de Lima et al. 2026 | Gallinas de postura, 32-52 semanas | 1.200 | Proporciones trigo:maíz, con/sin stimbiotic | Dietas 75:25 y 25:75 trigo-maíz lograron la mayor producción de huevo; dieta 50:50 tuvo peor conversión alimenticia que el control |
| Melo-Duran et al. 2024 | Pollos broiler, 0-21 días | 1.152 | 4 variedades de maíz, con/sin xilanasa o stimbiotic | Maíz de peor calidad (Variedad 3): 872 g de peso corporal en el grupo control subió a 953 g con stimbiotic (+81 g, diferencia estadísticamente significativa), acercándose al desempeño de las variedades de mejor calidad |
| Toghyani et al. 2025 | Pollos broiler, 0-42 días | 1.296 | Dietas base maíz vs. trigo-cebada, con/sin xilanasa o stimbiotic | Sin diferencia significativa en peso final entre tratamientos; mejora en conversión alimenticia con el aditivo; la reducción de viscosidad intestinal solo se observó en dietas base trigo-cebada, no en las de maíz |
Esta tabla resume bien la conclusión general: el beneficio más claro y grande, en números concretos, aparece cuando el grano de partida es de calidad más baja o variable (caso de la Variedad 3 de maíz). Cuando el grano ya es de buena calidad, el margen de mejora es menor o no estadísticamente detectable, como muestra el estudio de Toghyani et al.
Por qué esto importa para la economía de un plantel, y para Chile en particular
El costo del alimento representa tradicionalmente la mayor parte del costo de producción en avicultura, y ese costo se ha encarecido de forma importante en los últimos años. En Chile, esto tiene un componente adicional: el país depende fuertemente de la importación de granos para alimentación animal. Según cifras oficiales recientes, cerca del 83% del maíz que se consume en Chile es importado (con Argentina y Paraguay como principales proveedores), y algo más de la mitad del trigo consumido también proviene de importaciones. El maíz, en particular, está altamente concentrado en el uso de las industrias avícola y porcina.
Esto significa que cualquier estrategia que dé más flexibilidad para formular con distintas proporciones de trigo y maíz, sin perder rendimiento productivo, tiene valor económico real más allá de lo estrictamente nutricional: reduce la dependencia de un solo grano frente a shocks de precio o disponibilidad internacional, y abre espacio para aprovechar mejor las condiciones de mercado de cada temporada. No es que un grano sea “barato” y el otro “caro” de forma fija (ambos están sujetos a precios internacionales y fletes), sino que tener más de una combinación validada científicamente que funcione bien da margen de maniobra al momento de comprar insumos. A esto se suma el hallazgo del estudio con distintas variedades de maíz mencionado arriba: si el aditivo ayuda a “nivelar” el desempeño cuando llega un lote de grano importado de calidad más baja o variable, eso es una cobertura adicional de riesgo para un país que no controla la calidad de lo que produce el proveedor extranjero.
Cuánto vale esto en dinero, y qué tan lejos llega el dato
Es la pregunta más importante y también la más difícil de responder con precisión, así que hay que separar lo que sí está documentado de lo que no.
El lado de la pérdida evitada (calidad de huevo): a nivel de industria mundial, se estima que entre el 6% y el 12% de la producción total de huevo se pierde por cáscara quebrada o de mala calidad, con estimaciones históricas de cientos de millones de dólares al año a nivel de industrias nacionales completas (Estados Unidos, por ejemplo). Es el contexto que explica por qué una mejora de cáscara, aunque sea moderada, tiene peso económico real. Ahora bien: el estudio de de Lima et al. (2026) confirma que la combinación de fibra intermedia y stimbiotic mejoró el grosor de cáscara y la gravedad específica de forma estadísticamente significativa, pero no publicó esa mejora como un porcentaje de reducción de pérdida ni le puso un valor de venta. No es posible, con lo que reportan, calcular un ahorro exacto en dólares para este estudio específico.
El lado del costo (alimento): estrategias de matriz nutricional con enzimas de tipo similar (no el mismo producto exacto) han mostrado, en validaciones comerciales con pollos, ahorros netos de aproximadamente 8 a 15 dólares por tonelada de alimento, ya descontado el costo de la enzima, gracias a que permiten reformular usando menos cantidad de otros nutrientes más caros. Es una magnitud de referencia razonable, no una cifra exacta para esta combinación de fibra y stimbiotic en gallinas de postura.
El matiz que hay que dejar claro: decidir la composición de fibra y agregar este tipo de aditivo es una decisión que toma quien formula el alimento (una fábrica de balanceado o una integración avícola grande), no el productor pequeño que compra el saco de alimento ya terminado. Para que un productor pequeño se beneficie de esto, el cambio tiene que venir incorporado en el alimento comercial que compra. La evidencia de este artículo es, sobre todo, una herramienta técnica para quien formula dietas o decide qué alimento comprar, más que una acción que un productor pequeño pueda implementar por su cuenta en su propio galpón.
Conclusión
La evidencia de este estudio, con una muestra grande (1.200 aves) y diseño experimental riguroso, respalda que la fibra dietaria no debe evitarse por defecto en gallinas de postura: en niveles intermedios, y especialmente combinada con un aditivo enzimático adecuado, mejora producción, calidad de huevo y salud intestinal. Para la avicultura chilena, con su fuerte dependencia de granos importados, contar con más de una formulación validada que rinda bien es una herramienta adicional de gestión de costos, no solo una decisión nutricional.
Puntos clave:
- Niveles intermedios de fibra (proporciones 75:25 y 25:75 trigo-maíz) lograron el mejor desempeño productivo; el nivel medio (50:50) fue peor, no mejor.
- El aditivo enzimático (xilanasa + xilo-oligosacáridos) tuvo poco efecto por sí solo, pero mejoró calidad de cáscara y morfología intestinal en combinación con niveles de fibra intermedios a altos.
- Un estudio independiente con pollos broiler y distintas variedades de maíz encontró que el mismo tipo de aditivo ayuda especialmente cuando el grano es de calidad más baja o variable, “nivelando” el desempeño.
- Otro estudio de mayor tamaño no encontró diferencias en peso final según aditivo o grano, aunque sí en eficiencia alimenticia, y notó que el beneficio depende del tipo de dieta base: no es una solución universal en todos los contextos.
- Chile importa aproximadamente 83% del maíz y más de la mitad del trigo que consume; el maíz está altamente concentrado en el uso avícola y porcino.
- Tener formulaciones alternativas validadas, con herramientas que además amortiguan la variabilidad de calidad del grano importado, da flexibilidad de compra de insumos frente a variaciones de precio internacional.
Referencias
- de Lima AFD, Guerra RR, Kaneko IN, Vieira DVG, Cavalcante DT, de Lima MR, de Lima AV, de Souza PEL, do Nascimento CH, da Silva EG, Rousseau X, Costa FGP, do Nascimento GAJ. Performance, Egg Quality, and Intestinal Morphology of Laying Hens Fed High-Fiber Diets with or Without Stimbiotic Supplementation. Animals. 2026;16(5):700. https://doi.org/10.3390/ani16050700
- USDA Foreign Agricultural Service. Chile: Grain and Feed Annual Report. Marzo 2026.
- Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA). Boletín de Cereales, informes semanales de cosecha de trigo, temporada 2025/2026.
- Melo-Duran D, González-Ortiz G, Villagomez-Estrada S, Bedford MR, Farré M, Pérez JF, Solà-Oriol D. Using in feed xylanase or stimbiotic to reduce the variability in corn nutritive value for broiler chickens. Poult Sci. 2024. https://doi.org/10.1016/j.psj.2023.103419
- Toghyani M, Kim E, Macelline SP, González-Ortiz G, Barekatain R, Liu SY. Xylanase and stimbiotic supplementation improve broilers performance and nutrient digestibility across both wheat-barley and corn-based diets. Poult Sci. 2025;104(7):105224. https://doi.org/10.1016/j.psj.2025.105224
- Roland DA. Egg shell quality IV: Oyster shell versus limestone and the importance of particle size or solubility of calcium source. World’s Poultry Science Journal. 1988.
- Aplicación de enzimas (fitasa y xilanasa) en alimentos balanceados y su desempeño productivo en aves. AB Vista, validaciones comerciales globales en pollos de engorde, reportes de industria 2018-2021.
¿Qué significa esto en terreno?
- Evaluar dietas con proporciones intermedias de trigo y maíz (en torno a 75:25 o 25:75) como alternativa validada científicamente a las formulaciones tradicionales basadas mayoritariamente en maíz-soya.
- Evitar niveles de fibra excesivos (como la proporción 50:50 de este estudio) sin el respaldo de un aditivo que ayude a digerirla: el estudio muestra que más fibra no es automáticamente mejor.
- Considerar el uso de aditivos enzimáticos (xilanasa + xilo-oligosacáridos) específicamente cuando se trabaja con niveles de fibra intermedios a altos, ya que el beneficio observado fue principalmente producto de la combinación, no del aditivo aislado.
- Usar esta evidencia como argumento técnico al evaluar la composición de la matriz de alimento frente a variaciones de precio o disponibilidad de maíz y trigo importado.
Cómo citar este resumen
Evidencia Vet (2026). Fibra y enzimas en la dieta de gallinas de postura: mejor calidad de huevo y menor riesgo frente a grano importado de baja calidad. Disponible en https://petexpertos.com/monogastricos/fibra-dietaria-stimbiotic-gallinas-postura-rendimiento/.
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