Evidencia VetEvidencia Vet
ViralLista 3Notificación obligatoria

Inflamación del músculo esquelético y cardíaco

Sinónimos: Infección por Piscine orthoreovirus, Cardiomiopatía ortorreoviral e ictericia hemolítica (en coho), Síndrome ictérico del salmón coho (SISC) · Sigla: HSMI · Inglés: Heart and skeletal muscle inflammation (HSMI)

Especies afectadas y susceptibilidad

El Piscine orthoreovirus (PRV) infecta a las tres especies cultivadas en Chile, pero no con el mismo resultado:

  • Salmón del Atlántico. El PRV-1 está en más del 80% de los centros. Los brotes clínicos de HSMI son poco frecuentes y la mortalidad asociada se estima entre 0% y 5% en Chile, frente a 0% a 20% en Noruega.
  • Salmón coho. El PRV-1b y el PRV-3a se asocian, cada uno por separado, al mismo cuadro clínico de anemia, ictericia y ruptura cardíaca (Rozas-Serri et al., 2025). En 2025, la HSMI fue la primera causa de mortalidad infecciosa del coho en el mar, con 36,5%, seguida del síndrome ictérico, con 33,8% (Sernapesca, 2026).
  • Trucha arcoíris. El PRV-3 se asocia en otros países a una enfermedad parecida a la HSMI, con anemia.

La diferencia entre especies se revisa en detalle en el artículo HSMI y PRV en Chile: por qué el mismo virus enferma distinto al salmón del Atlántico y al coho.

El virus y sus variantes

El PRV, reclasificado como Orthoreovirus piscis, es un virus de ARN de doble hebra sin envoltura, de la familia Spinareoviridae. Su genoma tiene diez segmentos. Se reconocen tres genotipos, cada uno asociado a una enfermedad:

GenotipoEnfermedad asociadaEspecie principal
PRV-1HSMISalmón del Atlántico
PRV-2Síndrome de cuerpos de inclusión eritrocitariaSalmón coho, en Japón
PRV-3Enfermedad parecida a la HSMI, con anemiaTrucha arcoíris y salmón coho

La HSMI se describió en Noruega en 1999 (Kongtorp et al., 2004). Su asociación con el PRV se estableció en 2010, y la causalidad se probó en 2017, al reproducir la enfermedad con virus purificado (Wessel et al., 2017). Los aislados de PRV-1 difieren en su capacidad de causar lesiones (Wessel et al., 2020), lo que ayudaría a explicar por qué el virus es tan frecuente en el Atlántico chileno y causa tan poca enfermedad.

El eritrocito, célula blanco. El virus se replica primero en los glóbulos rojos, que en los peces tienen núcleo y participan en la respuesta inmune. En un estudio ex vivo con tres peces por especie, los eritrocitos de coho infectados con PRV-3 montaron una respuesta antiviral más intensa que los del Atlántico con PRV-1, y el 64,1% entró en apoptosis temprana a los 14 días, frente a 18,3% en los controles. Ninguno de los dos virus causó hemólisis (Solarte-Murillo et al., 2025). Los autores proponen que la anemia del coho se debe a la apoptosis de los eritrocitos y su eliminación en el bazo, no a su ruptura.

Epidemiología en Chile

Primera descripción. La presentación clínica de la infección por PRV en la salmonicultura chilena se describió en 2016 (Godoy et al., 2016).

El cuadro del coho. Un estudio longitudinal en dos centros de Chiloé siguió peces durante ocho meses de engorda en el mar. En un centro circulaba solo PRV-1b y en el otro solo PRV-3a, y ambos produjeron el mismo cuadro, que los autores llamaron cardiomiopatía ortorreoviral e ictericia hemolítica (OCHJ). La mortalidad atribuible a ese cuadro fue de 8,23% y 9,49% al cierre de cada ciclo (Rozas-Serri et al., 2025).

Una o dos enfermedades. Los informes oficiales registran por separado la HSMI y el síndrome ictérico del coho. La evidencia de 2025 apunta a que ambos podrían ser manifestaciones del mismo proceso asociado al PRV (Rozas-Serri et al., 2025). Los autores aclaran que la causalidad del PRV en el síndrome ictérico aún no se ha probado experimentalmente (Solarte-Murillo et al., 2025).

El síndrome ictérico en la ficha oficial. Sernapesca mantiene una ficha técnica del síndrome ictérico del salmón coho entre las enfermedades emergentes. Lo describe como una enfermedad de causa desconocida, que se presenta en agua dulce y en la engorda, con ictericia en la base de las aletas, el abdomen y alrededor de los ojos; anemia grave, con hematocrito bajo 10%; bazo e hígado aumentados de tamaño, hígado pálido con manchas verdes por colestasis, grasa visceral amarilla y ascitis. En la histopatología describe hepatopatía necrotizante multifocal, hemólisis intravascular y eritrofagia en varios órganos, y menciona la infección por PRV como diagnóstico diferencial (Sernapesca, s. f.). La hemólisis intravascular que describe la ficha oficial contrasta con el estudio de eritrocitos de coho infectados, que no encontró hemólisis (Solarte-Murillo et al., 2025). Esta guía trata ambos cuadros en una sola ficha porque la evidencia más reciente los vincula. Si se confirma que el síndrome ictérico tiene otra causa, tendrá una ficha propia.

Marco regulatorio. La infección por Piscine reovirus es una enfermedad de alto riesgo de Lista 3, según la Res. Ex. 2858/2024 (Subpesca, 2024). No tiene programa específico: queda bajo la vigilancia de las enfermedades endémicas, sin frecuencias de muestreo obligatorias ni medidas específicas.

Fase productiva y factores de riesgo

La enfermedad clínica se presenta en el mar. En el salmón del Atlántico, los brotes suelen aparecer entre cinco y nueve meses después del traslado, y también se han descrito casos en agua dulce. El PRV está además entre los patógenos detectados con más frecuencia en agua dulce en Chile (Sernapesca, 2026).

Los factores que influyen en el desenlace son:

  • Especie: el coho desarrolla un cuadro más grave que el Atlántico.
  • Variante del virus: los aislados difieren en virulencia (Wessel et al., 2020).
  • Exigencia cardíaca: los salmones con HSMI tienen menor frecuencia cardíaca máxima y menor tolerancia a la hipoxia durante el pico de lesiones (Lund et al., 2017). Los manejos, el estrés y el oxígeno bajo exigen a un corazón ya dañado.

Signos clínicos

Salmón del Atlántico. Los brotes de HSMI pueden tener una morbilidad de hasta 100% de los peces de una jaula, con mortalidad que va desde valores insignificantes hasta 20% en Noruega. Los peces afectados presentan inapetencia y natación anormal (Kongtorp et al., 2004).

Salmón coho. En el estudio de Chiloé, la palidez de las branquias fue el signo más frecuente al comienzo, con cargas virales bajas. Al avanzar la infección aparecieron ictericia y mortalidad por ruptura del corazón (Rozas-Serri et al., 2025). Los peces tenían anemia regenerativa, con reticulocitos, y aumento de la bilirrubina indirecta, lo que indica una ictericia de origen prehepático y no por daño del hígado.

Hallazgos de necropsia

Salmón del Atlántico. En la descripción original se observaron corazón pálido, hígado amarillento, ascitis y petequias en la grasa perivisceral (Kongtorp et al., 2004). La necropsia orienta, pero el diagnóstico de HSMI se basa en la histopatología.

Salmón coho. Los hallazgos descritos en Chile son (Rozas-Serri et al., 2025):

  • Palidez de las branquias en la fase temprana.
  • Corazón pálido o roto, con hemopericardio y coágulos en la cavidad pericárdica y abdominal.
  • Hígado moteado o en nuez moscada, con colestasis biliar.
  • Ictericia en la grasa perivisceral.
  • Ascitis.

Pese a que la carga viral en los tejidos bajó hacia el final del estudio, las lesiones macroscópicas y la mortalidad aumentaron. Una carga viral baja no descarta la enfermedad activa en el coho.

Hallazgos macroscópicos en salmón coho infectado con PRV-1b o PRV-3a en Chile. Corazón roto y pálido, hemopericardio con coágulo en la cavidad pericárdica, hígado moteado o en nuez moscada, colestasis biliar, ascitis e ictericia en la grasa perivisceral.

Hallazgos macroscópicos en salmón coho infectado con PRV-1b o PRV-3a en Chile. Corazón roto y pálido, hemopericardio con coágulo en la cavidad pericárdica, hígado moteado o en nuez moscada, colestasis biliar, ascitis e ictericia en la grasa perivisceral.

Necropsia · Fuente: Rozas-Serri M, Ildefonso R, Peña A, et al. Veterinary Research 2025;56:17, figura 3. https://doi.org/10.1186/s13567-024-01435-2 · Licencia: CC BY 4.0

Histopatología

Salmón del Atlántico. Las lesiones que definen la HSMI son la epicarditis, la inflamación del miocardio esponjoso y compacto, y la inflamación con necrosis del músculo esquelético rojo (Kongtorp et al., 2004).

Salmón coho. En el estudio de Chiloé se describieron (Rozas-Serri et al., 2025):

  • Corazón: degeneración de cardiomiocitos en el miocardio esponjoso del ventrículo, que avanza hacia el miocardio compacto, la aurícula y el epicardio, con miocarditis mononuclear de leve a moderada.
  • Hígado: hepatitis mononuclear y, en casos crónicos, atrofia difusa.
  • Bazo: congestión con depósitos de hemosiderina.
Histopatología en salmón coho infectado con PRV-1b o PRV-3a, tinción H&E. Degeneración de cardiomiocitos y miocarditis mononuclear del miocardio esponjoso, de leve a moderada; epicarditis mononuclear difusa; hepatitis mononuclear.

Histopatología en salmón coho infectado con PRV-1b o PRV-3a, tinción H&E. Degeneración de cardiomiocitos y miocarditis mononuclear del miocardio esponjoso, de leve a moderada; epicarditis mononuclear difusa; hepatitis mononuclear.

Histopatología · Fuente: Rozas-Serri M, Ildefonso R, Peña A, et al. Veterinary Research 2025;56:17, figura 4. https://doi.org/10.1186/s13567-024-01435-2 · Licencia: CC BY 4.0

Diagnóstico de laboratorio

Muestras. Corazón, músculo esquelético rojo, hígado y bazo de peces moribundos o recién muertos, en fijador para histopatología y refrigerados o en preservante para la RT-qPCR. En el coho, sangre para hematocrito y bioquímica.

Qué pedir al laboratorio. Ante la sospecha, el panel combina pruebas que confirman el cuadro y pruebas que descartan otras causas:

PruebaMuestraResultado que apoya el diagnóstico
HistopatologíaCorazón y músculo rojo en fijador; en coho, también hígado y bazoEpicarditis, miocarditis y miositis del músculo rojo; en coho, miocarditis del miocardio esponjoso y hepatitis
RT-qPCR de PRV con genotipadoCorazón y sangrePositivo, con identificación de PRV-1 o PRV-3
Hematocrito y bioquímica sanguíneaSangre, en cohoAnemia regenerativa y bilirrubina indirecta elevada
RT-qPCR del virus ISACorazón, riñón y branquiaNegativo
qPCR de Piscirickettsia salmonisRiñón, hígado y bazoNegativo, o SRS concurrente

Un positivo no basta. Con el PRV presente en más del 80% de los centros de salmón del Atlántico, detectar el virus es esperable y no indica enfermedad. El diagnóstico de HSMI se sostiene en las lesiones del corazón y del músculo rojo.

Pruebas ante sospecha de HSMI o del cuadro del coho asociado a PRV: qué muestra enviar al laboratorio y qué resultado apoya o descarta el diagnóstico.

Pruebas ante sospecha de HSMI o del cuadro del coho asociado a PRV: qué muestra enviar al laboratorio y qué resultado apoya o descarta el diagnóstico.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de Kongtorp et al. (2004), Wessel et al. (2017) y Rozas-Serri et al. (2025)

Diagnóstico diferencial

Anemia infecciosa del salmón (ISA). En coho, el cuadro ictérico se asoció en un comienzo al virus ISA. La RT-qPCR lo descarta, y el estudio chileno mostró que el cuadro ocurre sin ese virus. Ver la ficha de Anemia infecciosa del salmón.

Piscirickettsiosis (SRS). Comparte palidez, anemia y ascitis. Los granulomas y las bacterias intracelulares la distinguen. Ver la ficha de Piscirickettsiosis.

Otras miopatías y cardiomiopatías. En otros países, la enfermedad del páncreas por alfavirus y la cardiomiopatía por totivirus producen lesiones parecidas. Ambas son de Lista 1 y no se han detectado en Chile.

Tratamiento

No hay tratamiento. El manejo de un brote se basa en reducir el estrés y los manejos que exigen al corazón, y en mantener una buena oxigenación del agua.

Hay una advertencia propia del coho: como su mayor susceptibilidad viene de una respuesta antiviral más intensa que termina en la destrucción de sus eritrocitos (Solarte-Murillo et al., 2025), las estrategias de estimulación inmune deberían evaluarse con cautela en esa especie. Es una inferencia a partir de un estudio ex vivo, no una recomendación probada en terreno.

Prevención

No hay vacunas comerciales. En Noruega se desarrollaron alimentos funcionales que reducen las lesiones cardíacas en desafíos experimentales y líneas de salmón más resistentes, pero ninguna de esas estrategias ha logrado frenar el número de casos.

Medidas de manejo. A partir de la evidencia revisada:

  • Evitar manejos y tratamientos innecesarios en los períodos de mayor riesgo, sobre todo en coho.
  • Mantener una buena oxigenación, porque el corazón afectado tolera peor la hipoxia.
  • Registrar con precisión la causa de mortalidad, distinguiendo la mortalidad cardíaca de las categorías productivas.
  • En coho, considerar la anemia, la ictericia y el corazón roto como un mismo cuadro al diagnosticar.

Impacto productivo

En el salmón del Atlántico chileno, el PRV es casi universal y su impacto clínico es bajo. En el salmón coho, el cuadro asociado al PRV encabeza la mortalidad infecciosa de la especie en el mar, con mortalidades de 8% a 9,5% por ciclo en los centros estudiados. Esa enfermedad opera hoy sin programa específico de vigilancia.

Referencias

  1. Godoy MG, Kibenge MJT, Wang Y, Suarez R, Leiva C, Vallejos F, Kibenge FSB. First description of clinical presentation of Piscine orthoreovirus (PRV) infections in salmonid aquaculture in Chile and identification of a second genotype (Genotype II) of PRV. Virology Journal. 2016;13:98. https://doi.org/10.1186/s12985-016-0554-y
  2. Kongtorp RT, Kjerstad A, Taksdal T, Guttvik A, Falk K. Heart and skeletal muscle inflammation in Atlantic salmon, Salmo salar L.: a new infectious disease. Journal of Fish Diseases. 2004;27:351-358. https://doi.org/10.1111/j.1365-2761.2004.00549.x
  3. Lund M, Dahle MK, Timmerhaus G, Alarcon M, Powell M, Aspehaug V, et al. Hypoxia tolerance and responses to hypoxic stress during heart and skeletal muscle inflammation in Atlantic salmon (Salmo salar). PLOS ONE. 2017;12(7):e0181109. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0181109
  4. Rozas-Serri M, Ildefonso R, Peña A, Jaramillo V, Correa R, Barrientos S, et al. PRV-1b and PRV-3a infection is associated with the same clinical disease in coho salmon (Oncorhynchus kisutch) farmed in Chile: unraveling the pathogenesis of the orthoreoviral cardiomyopathy and hemolytic jaundice (OCHJ). Veterinary Research. 2025;56:17. https://doi.org/10.1186/s13567-024-01435-2
  5. Solarte-Murillo LV, Salgado S, Gatica T, Cárcamo JG, Tsoulia T, Dahle MK, Loncoman C. Comparative analysis of PRV-1 in Atlantic salmon and PRV-3 in coho salmon: host-specific immune responses and apoptosis in red blood cells. Microorganisms. 2025;13(5):1167. https://doi.org/10.3390/microorganisms13051167
  6. Wessel Ø, Braaen S, Alarcon M, Haatveit H, Roos N, Markussen T, et al. Infection with purified Piscine orthoreovirus demonstrates a causal relationship with heart and skeletal muscle inflammation in Atlantic salmon. PLOS ONE. 2017;12:e0183781. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0183781
  7. Wessel Ø, Hansen EF, Dahle MK, Alarcon M, Vatne NA, Nyman IB, et al. Piscine orthoreovirus-1 isolates differ in their ability to induce heart and skeletal muscle inflammation in Atlantic salmon (Salmo salar). Pathogens. 2020;9:1050. https://doi.org/10.3390/pathogens9121050
  8. Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Informe de situación sanitaria de la salmonicultura, año 2025. Marzo de 2026.
  9. Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Ficha técnica: síndrome ictérico del salmón coho. Sin fecha.
  10. Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). Resolución Exenta 2858/2024, que actualiza y reemplaza la clasificación de enfermedades de alto riesgo. Diciembre de 2024.

Artículos relacionados

Cómo citar esta ficha

Conejeros, A. (2026). Inflamación del músculo esquelético y cardíaco. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/acuicultura/enfermedades/hsmi/.