Enfermedades de Salmónidos
Fichas de referencia: signos clínicos, hallazgos de necropsia, diagnóstico y tratamiento.
Bacterianas
- EstreptococosisLista 3
Infección bacteriana del salmón del Atlántico en el mar causada por Streptococcus phocae, con exoftalmia, pus y sangre alrededor del ojo, hemorragias y lesiones en el músculo. Se describió en Chile desde 1999, sobre todo en verano con agua sobre 15 °C, aunque también hubo un brote con agua a 5 °C. Las cepas chilenas recibieron una subespecie propia, S. phocae subsp. salmonis.
- FlavobacteriosisLista 3
Infección bacteriana de los salmónidos jóvenes en agua dulce, causada por Flavobacterium psychrophilum, que produce úlceras en el pedúnculo y las aletas y septicemia. Es la principal causa infecciosa de mortalidad en agua dulce en Chile para la trucha arcoíris y el salmón coho, y explica la mitad de los antimicrobianos usados en esa fase. No hay vacuna comercial.
- Furunculosis atípicaLista 3
Infección bacteriana causada por cepas atípicas de Aeromonas salmonicida, que produce úlceras en la piel, hemorragias, forúnculos en el músculo y septicemia. En Chile afecta sobre todo al salmón del Atlántico en agua dulce. Desde 2022 domina una cepa que no tiene el gen vapA, blanco de la PCR de rutina y antígeno principal de las vacunas, y se describió además Aeromonas piscicola como agente de cuadros parecidos.
Septicemia bacteriana causada por Piscirickettsia salmonis, bacteria intracelular que sobrevive dentro de los macrófagos del pez. Es la principal causa infecciosa de mortalidad de la salmonicultura chilena y explica más del 90% del uso de antimicrobianos. Tiene programa oficial de vigilancia y control, con vacunación obligatoria desde 2026.
Infección bacteriana crónica y sistémica causada por Renibacterium salmoninarum, que forma granulomas en el riñón y otros órganos. Se transmite de los reproductores a la ova, por dentro del huevo, y entre peces. En Chile afecta sobre todo al salmón coho, es la causa más frecuente de positividad en reproductores y explica casi un tercio del uso de antimicrobianos en agua dulce.
- TenacibaculosisLista 3
Infección bacteriana de piel, boca y branquias causada por especies del género Tenacibaculum, con T. dicentrarchi como agente dominante en Chile. Es la segunda causa infecciosa de mortalidad del salmón del Atlántico en mar, no tiene vacuna comercial y se trata con florfenicol u oxitetraciclina oral.
- VibriosisLista 3
Septicemia hemorrágica de los salmónidos en el mar causada en Chile sobre todo por Vibrio ordalii, con furúnculos, úlceras hemorrágicas en la piel y el músculo, y focos blancos en el hígado y el bazo. Apareció en Chile a comienzos de la década de 2000 y afecta sobre todo a los smolts recién ingresados al mar. Hay vacunas con registro provisional del SAG que incluyen V. ordalii.
- Yersiniosis(ERM)
Septicemia bacteriana causada por Yersinia ruckeri, con hemorragias en la boca y la garganta, oscurecimiento de la piel, bazo grande y oscuro e intestino enrojecido. En Chile se describió en salmón del Atlántico a comienzos de la década de 1990. En 2025 apareció en informes de diagnóstico de agua dulce y de mar, sobre todo en Aysén. Desde 2008 se han descrito brotes en peces vacunados.
Virales
Enfermedad viral sistémica del salmón del Atlántico causada por variantes virulentas del virus ISA, que infecta el endotelio de los vasos sanguíneos y produce anemia grave, hemorragias y necrosis. Entre 2007 y 2010 causó la peor crisis sanitaria de la salmonicultura chilena. Hoy se presenta en casos esporádicos, controlados con vigilancia obligatoria, cosecha o eliminación de los peces y zonificación.
Enfermedad viral causada por el Piscine orthoreovirus (PRV), que inflama el corazón y el músculo rojo. En el salmón del Atlántico chileno el virus está en más del 80% de los centros, pero causa poca mortalidad. En el salmón coho produce un cuadro propio, con anemia, ictericia y ruptura del corazón, que junto al síndrome ictérico encabeza la mortalidad infecciosa de la especie en el mar.
Enfermedad viral que destruye el páncreas y el epitelio intestinal de los salmónidos jóvenes, sobre todo en los alevines de primera alimentación y en los post smolt recién trasladados al mar. Los peces que sobreviven quedan como portadores. La selección genética de salmones resistentes redujo los casos, pero en Chile ya se describieron brotes en peces resistentes por una variante nueva del virus.
Parasitarias
Enfermedad de las branquias causada por la ameba marina Neoparamoeba perurans, que produce hiperplasia del epitelio, fusión de lamelas y parches blanquecinos con mucus. En Chile se describió en 2007 y pasó de 5 centros afectados en 2013 a 496 en 2022, sobre todo en salmón del Atlántico. Se controla con baños de agua dulce o peróxido de hidrógeno.
- CaligidosisLista 2
Infestación de la piel por Caligus rogercresseyi, copépodo ectoparásito que se alimenta de mucus, epidermis y sangre del pez. Es el principal parásito de la salmonicultura chilena, afecta sobre todo al salmón del Atlántico y a la trucha arcoíris, y concentra casi todo el uso de antiparasitarios de la industria. Tiene programa oficial de vigilancia y control desde 2007, con conteos semanales y umbrales de hembras ovígeras.
Infección de la piel y las branquias por flagelados del género Ichthyobodo, muy pequeños, que producen exceso de mucus, daño branquial y mortalidad en alevines y juveniles de agua dulce. Una de las especies sobrevive al traslado al mar y puede causar enfermedad branquial en el salmón del Atlántico. En Chile fue el protozoo más frecuente en un estudio de pisciculturas de 1997.
Enfermedad branquial crónica de truchas arcoíris en agua dulce, asociada a amebas de vida libre, que produce nódulos blanquecinos, exceso de mucus y engrosamiento de las branquias. En Chile se sospechó por primera vez en febrero de 2017, en pisciculturas de La Araucanía, con mortalidad semanal de 0,5 a 1%. Sernapesca la mantiene como sospecha en su lista de fichas técnicas.
Infección de la piel y las branquias por el ciliado Ichthyophthirius multifiliis, que produce puntos blancos de 0,5 a 1 mm y daño branquial. Afecta a los salmónidos en agua dulce. El parásito queda protegido dentro de la piel durante parte de su ciclo, por lo que los tratamientos solo actúan sobre las etapas libres y deben repetirse según la temperatura.
Micóticas y oomicetos
Infección de la piel, las branquias y las ovas por oomicetos del género Saprolegnia, que produce un crecimiento blanco algodonoso. En 2025 fue la primera causa infecciosa de mortalidad del salmón del Atlántico en agua dulce en Chile, registrada como micosis. Afecta a todas las etapas, de la ova al reproductor, y no hay un tratamiento eficaz y seguro que reemplace al verde de malaquita, prohibido.
Ambientales y floraciones de microalgas
Mortalidad de peces causada por floraciones de Alexandrium catenella, el dinoflagelado de la marea roja. En los salmones daña las branquias por la acción combinada de especies reactivas de oxígeno y ácidos grasos, no por sus toxinas paralizantes. Ha causado mortalidades en centros de Los Lagos y Aysén en 2002, 2006, 2009 y 2016, y su distribución se ha extendido hacia el norte.
Mortalidad y daño branquial causados por floraciones de diatomeas que no producen toxinas, pero cuyas espinas y estructuras de sílice lesionan la branquia. El pez responde con exceso de mucus y puede morir por asfixia o quedar más susceptible a infecciones bacterianas. En 2021, una floración de Leptocylindrus se asoció a 2.280 toneladas de mortalidad en centros de Aysén.
Mortalidad de peces causada por floraciones de Heterosigma akashiwo, una microalga que tiñe el agua de café y daña las branquias. Causó la primera gran mortalidad de salmones por microalgas en Chile, en 1988, y más de 6.000 toneladas de pérdidas en el fiordo Comau en 2021. No tiene tratamiento: la respuesta depende del monitoreo del agua y de medidas de manejo en el centro.
Mortalidad de peces causada por floraciones de Pseudochattonella verruculosa, una microalga que daña las branquias. En 2016 causó la mayor mortalidad de salmones de cultivo registrada en el mundo, con unas 40.000 toneladas en el sur de Chile. No tiene tratamiento: la respuesta depende del monitoreo temprano del agua y de medidas de manejo en el centro.
Mortalidad, menor apetito y menor crecimiento causados por la falta de oxígeno disuelto en el agua de las jaulas. En los fiordos del norte de la Patagonia hay aguas profundas con poco oxígeno, y la estratificación, la alta biomasa y las corrientes débiles pueden llevarlas o generarlas cerca de los peces. En febrero de 2026, un evento de bajo oxígeno mató 283 toneladas de salmones en un centro de Chiloé.
Multifactoriales y de manejo
Mortalidad y lesiones causadas por los manejos del cultivo: tratamientos antiparasitarios mecánicos y térmicos, bombeos, traslados, clasificaciones y cosecha. En 2025 fue la segunda causa primaria de mortalidad del salmón del Atlántico en el mar en Chile, con 22,2%. Además de matar peces, rompe la barrera de la piel y abre la puerta a la Tenacibaculosis y otras infecciones.
Daño branquial crónico del salmón del Atlántico en el mar, causado por la combinación de varios agentes infecciosos con factores ambientales y de manejo. Es una de las principales causas de problemas sanitarios en el mar en Noruega. En Chile, un estudio en Aysén encontró varios agentes a la vez en las branquias, y la vigilancia oficial registra un aumento de los casos con otros patógenos branquiales junto a la amebiasis.
Depósito de minerales de calcio en los túbulos y conductos del riñón, que causa bajo rendimiento y mortalidad baja pero sostenida. Se asocia al CO2 alto en el agua, típico de la producción intensiva y de los sistemas de recirculación, y a condiciones de la esmoltificación. En Noruega afectó a cerca de 40% de los smolts en encuestas recientes. En Chile se ha descrito en trucha arcoíris.