Enfermedad renal crónica felina
Sinónimos: ERC felina, Insuficiencia renal crónica en gatos, Nefritis tubulointersticial crónica, CKD felina · Inglés: Feline chronic kidney disease
Especies afectadas y susceptibilidad
La enfermedad renal crónica es una causa frecuente de enfermedad en gatos (Taylor et al., 2026).
Edad. Es el factor de riesgo más constante. La enfermedad es muy rara en gatos jóvenes y se vuelve más frecuente con la edad. Según el estudio, la tienen entre el 28 y el 81% de los gatos de más de 12 años (Taylor et al., 2026).
Gatos jóvenes. La enfermedad renal congénita en general se reconoce antes de los 3 años (Taylor et al., 2026).
Razas. La poliquistosis renal autosómica dominante, por una mutación del gen PKD1, afecta al 38% de los gatos Persas en el mundo y al 6% de todos los gatos. La amiloidosis AA hereditaria se describe en Abisinios, Somalíes, Siameses y Orientales (Taylor et al., 2026).
Mortalidad. En el Reino Unido fue la causa de muerte más frecuente en gatos de 5 años o más: el 13,6% murió por enfermedad renal, con una edad mediana de 15 años (Taylor et al., 2026).
Causas y fisiopatología
Causa desconocida en la mayoría. En la mayoría de los gatos no se identifica la causa. La biopsia muestra una nefritis tubulointersticial crónica de origen desconocido (Taylor et al., 2026).
Predisposición de la especie. Los felinos, domésticos y silvestres, tienen una predisposición reconocida. Se ha sugerido que su condición de carnívoros estrictos contribuye, junto con factores como la acumulación de lípidos en los túbulos, la alta ingesta de proteínas y fósforo, la carga ácida de la dieta y las toxinas urémicas de origen intestinal (Taylor et al., 2026).
Causas conocidas o sospechadas (Taylor et al., 2026):
- Poliquistosis renal y amiloidosis.
- Cálculos renales y obstrucciones ureterales repetidas.
- Hipercalcemia y nefrocalcinosis.
- Glomerulopatías.
- Episodios repetidos de isquemia renal.
Progresión (Taylor et al., 2026):
- La gravedad de la proteinuria se asocia con fuerza al tiempo de supervivencia.
- El fósforo alto se asocia a progresión en los primeros 12 meses y a menor supervivencia.
- La anemia, las toxinas urémicas y la hipopotasemia también se asocian a progresión.
Epidemiología en Chile
Lo que no se sabe. No se encontraron estudios publicados sobre la frecuencia de la enfermedad renal crónica en gatos chilenos, ni sobre la poliquistosis en Persas del país.
Lo que esto implica. Por la alta frecuencia descrita en gatos mayores en otros países, la enfermedad debería buscarse en todo gato chileno de edad avanzada, con o sin signos.
Factores de riesgo
Además de la edad (Taylor et al., 2026):
- Hipertiroidismo.
- Proteinuria persistente, incluso limítrofe.
- Hipertensión, que puede causar proteinuria.
- Isquemias renales y obstrucciones ureterales repetidas.
- Enfermedad periodontal, en estudios de cohorte.
- Vacunación frecuente, propuesta como factor, con evidencia limitada.
- Sobrepeso y obesidad (Saavedra et al., 2024).
Signos clínicos
Inicio silencioso. Los signos son lentos y poco específicos. Muchos gatos no tienen signos y se diagnostican solo con exámenes de control (Taylor et al., 2026).
Signos más frecuentes (Taylor et al., 2026):
- Poliuria, polidipsia y pérdida de peso.
- Falta de apetito y vómitos.
- Decaimiento y debilidad.
Examen físico (Taylor et al., 2026):
- Palidez por anemia y deshidratación.
- Riñones pequeños y firmes.
- Heces duras en el colon.
- Pérdida de condición corporal y de masa muscular.
- Lesiones oculares por hipertensión, presentes en hasta el 80% de los gatos hipertensos: hemorragia en la cámara anterior, edema, hemorragia o desprendimiento de retina.
Hallazgos de necropsia
No se encontraron estudios de necropsia de gatos chilenos con enfermedad renal crónica.
Lo que esto implica. Los hallazgos esperables son riñones pequeños, firmes y de superficie irregular, coherentes con los cambios que se describen en las imágenes (Taylor et al., 2026).
Histopatología
Nefritis tubulointersticial crónica. Es el cambio típico: focos de inflamación intersticial, fibrosis y pérdida de túbulos entre túbulos sanos (Taylor et al., 2026).
Nefrocalcinosis. Es más frecuente en gatos con enfermedad estable de larga evolución que en los que progresan rápido (Taylor et al., 2026).
Diagnóstico de laboratorio
Diagnóstico. Se basa en cambios funcionales persistentes o cambios estructurales crónicos. Se puede diagnosticar sin azotemia, por cambios en las imágenes o por proteinuria persistente con una relación proteína:creatinina en orina mayor de 0,4 (Taylor et al., 2026).
Exámenes de control (Taylor et al., 2026):
- Peso, sangre y orina en todos los gatos desde los 7 años, aunque no tengan signos.
- Una vez al año entre los 7 y 10 años, y dos veces al año desde los 10 años.
- En gatos de apariencia sana, los controles encontraron enfermedad en estadio IRIS 2 o más en el 15% de los mayores y el 3% de los adultos maduros.
- Comparar los resultados de cada gato en el tiempo, porque una creatinina que sube puede anticipar la enfermedad.
SDMA. Se afecta menos que la creatinina por la masa muscular. Puede estar alta en el hipertiroidismo y el linfoma, y baja en la diabetes. Para gatos mayores se propuso un umbral de 18 µg/dl (Taylor et al., 2026).
Hemograma. La anemia normocítica, normocrómica y no regenerativa es frecuente, sobre todo en estadios avanzados (Taylor et al., 2026).
Imágenes. Riñones pequeños, bordes irregulares y pérdida de la diferenciación entre corteza y médula. Las imágenes pueden mostrar la enfermedad cuando la creatinina aún es normal (Taylor et al., 2026).

Ecografía del riñón izquierdo de un gato Birmano con enfermedad renal crónica. Los hallazgos típicos son riñones pequeños, de bordes irregulares y con pérdida de la diferenciación entre corteza y médula.
Prueba diagnóstica · Imagen: Corak80, Wikimedia Commons (Feline_chronic_kidney_disease_-_ultrasound_of_the_left_kidney.png) · CC BY-SA 4.0
Estadios IRIS. Se asignan en gatos estables e hidratados, con creatinina en ayunas, sola o con SDMA, medida al menos dos veces (Taylor et al., 2026):
| Estadio | Creatinina (mg/dl) | SDMA (µg/dl) |
|---|---|---|
| 1 | Menos de 1,6 | Menos de 18 |
| 2 | 1,6 a 2,8 | 18 a 25 |
| 3 | 2,9 a 5,0 | 26 a 38 |
| 4 | Más de 5,0 | Más de 38 |
Subestadios. Según la proteinuria (no proteinúrico con relación menor de 0,2; limítrofe de 0,2 a 0,4; proteinúrico sobre 0,4) y la presión arterial sistólica (Taylor et al., 2026).
Cuándo no clasificar. No se clasifica en gatos con daño renal agudo, deshidratados, con obstrucción urinaria o con fluidoterapia reciente (Taylor et al., 2026).
Diagnóstico diferencial
- Daño renal agudo o agudización de una enfermedad crónica (Taylor et al., 2026).
- Azotemia prerrenal, por deshidratación (Taylor et al., 2026).
- Azotemia posrenal, por obstrucción urinaria (Taylor et al., 2026).
- Pielonefritis, linfoma renal y peritonitis infecciosa felina (Taylor et al., 2026).
- Leptospirosis felina, en gatos de zonas rurales del sur.
Tratamiento
Dieta renal. Hay evidencia fuerte a favor: prolonga la supervivencia y reduce las crisis urémicas. El nutriente clave es el fósforo: las dietas renales aportan cerca de 80 a 130 mg por 100 kcal, y las no renales hasta 400 a 600 mg por 100 kcal. Con dieta renal hay que controlar el calcio, de preferencia ionizado (Taylor et al., 2026).
Metas de fósforo (Taylor et al., 2026):
- Estadio 2: 2,5 a 4,5 mg/dl.
- Estadio 3: 2,5 a 5,0 mg/dl.
- Estadio 4: 2,5 a 6,0 mg/dl.
- Si la dieta no basta, se agregan quelantes de fósforo.

Estadios IRIS de la enfermedad renal crónica felina, metas de fósforo y tratamientos según los hallazgos.
Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de Taylor et al. (2026)
Proteinuria (Taylor et al., 2026):
- Telmisartán, 1 mg/kg por vía oral cada 24 horas.
- Benazepril, 0,25 a 0,5 mg/kg por vía oral cada 12 horas.
- Usarlos solo en gatos hidratados y estables. Pueden causar hipotensión, hiperpotasemia y empeorar la azotemia.
Hipertensión (Taylor et al., 2026):
- Amlodipino, 0,125 a 0,25 mg/kg cada 24 horas, en general 0,625 o 1,25 mg por gato. Suele bastar solo.
- Telmisartán, 2 mg/kg cada 24 horas, como alternativa si hay proteinuria importante.
- La meta es una presión sistólica menor de 160 mmHg. La forma transdérmica del amlodipino es menos eficaz.
Apetito y vómitos. En ensayos controlados en gatos en estadio 2 o 3, el maropitant redujo los vómitos y la mirtazapina redujo los vómitos y aumentó el apetito y el peso (Taylor et al., 2026).
Hidratación. Fluidos subcutáneos en casa, con cloruro de potasio agregado en gatos con déficit (Taylor et al., 2026).
Anemia. Darbepoetina, 0,75 a 1 µg/kg por vía subcutánea una vez a la semana hasta llegar a un hematocrito de 30%, y luego cada dos semanas según necesidad, controlando presión y hematocrito (Taylor et al., 2026).
Pronóstico
Depende de la progresión. Los gatos con enfermedad progresiva tienen una supervivencia mucho menor: más del 60% muere dentro de los 365 días del diagnóstico. Controlar creatinina, fósforo y peso en los primeros 3 meses ayuda a predecir la evolución (Taylor et al., 2026).
Factores de peor pronóstico. Proteinuria, fósforo alto, FGF23 alto al diagnóstico y anemia (Taylor et al., 2026).
Prevención
- Exámenes de control desde los 7 años, para diagnosticar antes (Taylor et al., 2026).
- Controlar el hipertiroidismo, la hipertensión y la proteinuria (Taylor et al., 2026).
- Mantener un peso adecuado: el sobrepeso y la obesidad se asocian a enfermedades renales y urinarias (Saavedra et al., 2024).
Lo que esto implica. Como la poliquistosis es hereditaria y frecuente en Persas (Taylor et al., 2026), descartarla antes de la reproducción reduce nuevos casos en la raza.
Referencias
- Saavedra, C., Pérez, C., Oyarzún, C., & Torres-Arévalo, Á. (2024). Overweight and obesity in domestic cats: epidemiological risk factors and associated pathologies. Journal of Feline Medicine and Surgery, 26(11), 1098612X241285519. https://doi.org/10.1177/1098612X241285519
- Taylor, S., Finch, N., Caney, S., Elliott, J., Geddes, R., Mortier, F., Parker, V., Quimby, J., Segev, G., & White, J. (2026). 2026 iCatCare consensus guidelines on the diagnosis and management of chronic kidney disease in cats. Journal of Feline Medicine and Surgery, 28(9), 1098612X261466553. https://doi.org/10.1177/1098612X261466553
Cómo citar esta ficha
Conejeros, A. (2026). Enfermedad renal crónica felina. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/clinica-pequenos-animales/enfermedades-gatos/enfermedad-renal-cronica-felina/.