Enfermedades de Perros
Fichas de referencia sobre enfermedades del perro, con datos de Chile cuando existen: signos clínicos, diagnóstico, tratamiento y prevención.
33 fichas publicadas.
Bacterianas
- BacterianaZoonosis
Brucelosis canina
Infección bacteriana del perro que causa abortos, infertilidad, epididimitis y discoespondilitis, aunque la mayoría de los perros infectados no muestra signos. En la Región Metropolitana, el 7% de 771 perros de criaderos, hogares y calle estaba infectado. Es una zoonosis: entre 2020 y 2024 se confirmaron 10 casos humanos en el sur de Chile, nueve con exposición a perros. No hay vacuna, el tratamiento rara vez elimina la infección, y la prevención depende del diagnóstico antes de la reproducción o la adopción.
- Bacteriana
Infección urinaria bacteriana canina
Infección bacteriana de la vejiga y, a veces, de los riñones o la próstata, causada sobre todo por Escherichia coli. Es más frecuente en hembras. La guía ISCAID distingue la cistitis esporádica, que se trata 3 a 5 días con amoxicilina o trimetoprim-sulfonamida, de la cistitis recurrente, que exige cultivo y buscar la causa, y de la bacteriuria subclínica, que en perros sanos no se trata. En Santiago, la mitad de los E. coli de orina de perros y gatos con signos urinarios fue resistente a amoxicilina.
- BacterianaZoonosis
Leptospirosis canina
Zoonosis bacteriana transmitida por la orina de roedores, perros y otros animales, con lesión renal aguda, compromiso hepático y, en su forma más grave, hemorragia pulmonar. En el sur de Chile, alrededor del 9% de los perros con dueño tiene anticuerpos contra leptospiras patógenas, tanto en ciudad como en el campo. El diagnóstico requiere PCR de sangre y orina y serología pareada; la orina es la muestra más sensible. Se trata con doxiciclina y la vacuna, que debe repetirse cada año, es la principal medida de prevención.
- Bacteriana
Micoplasmosis hemotrópica canina
Infección de los glóbulos rojos por Mycoplasma haemocanis o Candidatus Mycoplasma haematoparvum. La mayoría de los perros infectados no tiene signos, pero en perros esplenectomizados o inmunosuprimidos puede causar anemia hemolítica grave. En Chile es muy frecuente: cerca de un tercio de los perros rurales está infectado, en todas las regiones estudiadas. Se transmite por transfusiones, de la madre a los cachorros y probablemente por peleas, además de un posible papel de las garrapatas. El frotis no sirve para descartarla: la prueba de elección es la PCR. Se trata con doxiciclina.
- Bacteriana
Pioderma canina
Infección bacteriana de la piel, casi siempre por Staphylococcus pseudintermedius, que siempre es secundaria a otra causa, como ectoparásitos, dermatitis atópica u otras alergias. La guía ISCAID 2025 pide confirmar con citología antes de dar antimicrobianos, tratar la pioderma superficial solo con antisépticos tópicos como la clorhexidina, y reservar los antimicrobianos sistémicos para los casos que no responden o profundos, idealmente según cultivo y antibiograma. En Chile ya se describieron estafilococos resistentes a meticilina en perros.
Transmitidas por vectores
- Transmitida por vectores
Anaplasmosis trombocítica canina
Infección de las plaquetas transmitida por la garrapata café del perro, que causa trombocitopenia cíclica con fiebre, decaimiento y, a veces, hemorragias. Es el agente más frecuente en los perros chilenos que se diagnostican como "ehrliquiosis" en la zona central: en Santiago se ha encontrado Anaplasma platys y no Ehrlichia canis, y en un estudio nacional se detectó en todas las regiones con la garrapata. El test rápido de anticuerpos contra E. canis no la detecta, por lo que el diagnóstico se apoya en la PCR. Responde bien a la doxiciclina.
- Transmitida por vectores
Babesiosis canina
Infección de los glóbulos rojos por protozoos del género Babesia, transmitida por garrapatas. En Chile se ha descrito Babesia vogeli, la especie más extendida en Sudamérica, en perros rurales de Coquimbo. En perros adultos suele ser leve o sin signos, pero en cachorros puede causar anemia grave. Los signos comunes son fiebre, decaimiento, mucosas pálidas, ictericia, orina oscura y trombocitopenia. Con B. vogeli el frotis es poco sensible y conviene confirmar por PCR. Se trata con dipropionato de imidocarb y se previene con el control de garrapatas.
- Transmitida por vectoresZoonosis
Dirofilariosis cardiopulmonar
Enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos en la que los gusanos adultos viven en las arterias pulmonares y el corazón derecho, con daño vascular, hipertensión pulmonar e insuficiencia cardíaca derecha. Hasta hace poco Chile se consideraba libre, pero en 2026 se reportó circulación local: el 5,5% de 145 perros de Calama, Concepción y Arica que no habían salido de su provincia tenía antígeno del parásito. El riesgo de transmisión se concentra en enero y febrero. El tratamiento combina doxiciclina, lactona macrocíclica y melarsomina, y la prevención con lactonas macrocíclicas es sencilla y eficaz.
- Transmitida por vectores
Ehrliquiosis monocítica canina
Enfermedad transmitida por la garrapata café del perro, con fiebre, hemorragias por trombocitopenia, signos oculares y, en la fase crónica, pancitopenia de mal pronóstico. En Chile, Ehrlichia canis se confirmó en Arica, cerca de la frontera con Perú, mientras que en la Región Metropolitana los estudios moleculares han encontrado Anaplasma platys, que da un cuadro parecido pero sin pancitopenia. Por eso la interpretación de las pruebas depende de la zona. Se trata con doxiciclina durante cuatro semanas, y se previene con el control de garrapatas.
- Transmitida por vectoresZoonosis
Enfermedad de Chagas canina
Infección por el protozoo Trypanosoma cruzi, que los perros adquieren sobre todo al comer vinchucas infectadas o por las heces del insecto. La fase aguda puede pasar inadvertida o dar ganglios, hígado y bazo grandes en cachorros, y la crónica produce miocarditis con arritmias e insuficiencia cardíaca. En Chile se ha encontrado en perros rurales del norte y de la Región Metropolitana, aunque la transmisión vectorial a personas se declaró interrumpida en 1999. El diagnóstico depende de la fase: frotis o PCR al inicio y serología después. El perro es reservorio y centinela, y la enfermedad humana es de notificación obligatoria al MINSAL.
- Transmitida por vectoresZoonosis
Leishmaniosis canina
Enfermedad crónica causada por el protozoo Leishmania infantum, transmitida por flebótomos, con lesiones de piel, pérdida de peso, linfadenomegalia, signos oculares y daño renal, que es la principal causa de muerte. Chile se considera no endémico y no se ha encontrado aquí el flebótomo que la transmite en Sudamérica, pero hay estudios con ADN de Leishmania en perros rurales y un brote autóctono en Uruguay. En la consulta chilena, la sospecha parte de perros traídos o que viajaron a países endémicos. Es de denuncia obligatoria al SAG y, en personas, de notificación al MINSAL.
Parasitarias
- ParasitariaZoonosis
Anquilostomiasis canina
Infección por nematodos intestinales que se fijan a la mucosa y se alimentan de sangre (Ancylostoma caninum) o de tejido (Uncinaria stenocephala). A. caninum pasa a los cachorros con la leche y puede causar anemia grave e incluso la muerte antes de que aparezcan huevos en las heces. U. stenocephala es menos patógena y tolera mejor el frío. En Chile ambas se han descrito en perros del sur, y en parques del Gran Santiago se encontraron huevos en el 1,7% de las heces. En Estados Unidos y Australia hay poblaciones de A. caninum resistentes a varios antihelmínticos.
- Parasitaria
Coccidiosis canina (cistoisosporosis)
Infección intestinal por protozoos del género Cystoisospora que causa diarrea en cachorros, sobre todo entre los 2 y 4 meses de edad, y que puede ser grave en camadas de criaderos y refugios. La diarrea empieza junto con la eliminación de ooquistes, de modo que un coprológico negativo al inicio no la descarta. Se trata con toltrazuril o diclazuril en dosis única, a toda la camada y no solo al cachorro enfermo. Los ooquistes resisten meses en el ambiente, por lo que la limpieza diaria de heces y la desinfección con vapor son parte del control.
- Parasitaria
Demodicosis canina
Enfermedad de la piel causada por la multiplicación excesiva de Demodex canis, un ácaro que vive en pequeño número en los folículos de muchos perros sanos y que los cachorros adquieren de su madre en los primeros días de vida. La forma localizada, típica de cachorros, suele curarse sola en 6 a 8 semanas. La forma generalizada puede ser grave, con pioderma profunda, y en adultos suele indicar una enfermedad de base o un tratamiento inmunosupresor. Se diagnostica con raspados profundos y hoy se trata con isoxazolinas: una dosis de fluralaner eliminó los ácaros en al menos el 98% de los perros de un ensayo europeo.
- ParasitariaZoonosis
Dipilidiasis canina
Infección intestinal por el cestodo Dipylidium caninum, que el perro adquiere al tragar pulgas o piojos con la larva del parásito. Rara vez causa signos, aparte del prurito anal, y el coprológico habitual la detecta mal: el hallazgo típico son proglótidos blancos parecidos a granos de arroz en las heces, el pelo o la cama. Se trata con praziquantel, pero sin control de pulgas el perro vuelve a infectarse. Es una zoonosis rara de niños pequeños; en Chile hay un caso publicado en un niño de 2 años.
- ParasitariaZoonosis
Equinococosis quística (hidatidosis)
Infección del perro por el cestodo Echinococcus granulosus, que no le causa signos pero lo convierte en la fuente de la hidatidosis de ovinos, bovinos y personas. El perro se infecta al comer vísceras crudas con quistes, sobre todo en zonas con faena domiciliaria. En Chile es endémica, con más casos humanos hacia el sur; en Limarí el 28% de los perros rurales tenía antígeno del parásito y en Magallanes la infección reapareció en ovinos después de 2004. Se trata y se previene con praziquantel, y lo más importante es impedir que los perros coman vísceras crudas.
- Parasitaria
Garrapatas en perros
Infestación por garrapatas duras, en Chile sobre todo del grupo Rhipicephalus sanguineus, la garrapata café del perro. Su importancia principal es transmitir agentes: Anaplasma platys en todo el país y Ehrlichia canis en el extremo norte. Esta garrapata completa su ciclo dentro de casas y caniles, por lo que el control incluye al perro y al ambiente. En Chile conviven dos linajes: el tropical en el extremo norte y el templado desde Tarapacá al sur. La garrapata se retira con un removedor, sin aceite, alcohol ni éter, y se previene con acaricidas de efecto residual durante todo el periodo de actividad.
- ParasitariaZoonosis
Giardiasis canina
Infección intestinal por el protozoo Giardia duodenalis, muy frecuente en cachorros y en lugares con muchos perros, como criaderos y refugios. La mayoría de los perros infectados no tiene signos; cuando los hay, la diarrea es pastosa, con mucus e intermitente. En Chile se han encontrado quistes en el 12% de las heces recolectadas en parques del Gran Santiago. Solo se tratan los perros con signos o los de lugares de riesgo, con fenbendazol por 5 días, baños con clorhexidina y limpieza del ambiente, porque la reinfección es frecuente.
- Parasitaria
Neosporosis canina
Infección por el protozoo Neospora caninum, que el perro adquiere sobre todo de su madre durante la gestación. En cachorros de 3 a 9 semanas causa miositis y polirradiculoneuritis con rigidez en extensión de las patas traseras. En adultos aparece por reactivación, a menudo después de corticoides, con debilidad muscular, ataxia o encefalitis. El diagnóstico combina serología con títulos altos, creatina quinasa elevada y, cuando se puede, PCR o histopatología; un resultado negativo no la descarta. Se trata por semanas o meses con clindamicina y trimetoprim-sulfonamida. El perro es además el hospedador definitivo y elimina los ooquistes que causan abortos en bovinos.
- ParasitariaZoonosis
Pulgas y dermatitis alérgica a la picadura de pulga
Infestación por pulgas, sobre todo Ctenocephalides felis, que en perros sin alergia causa poca picazón, pero en los alérgicos a la saliva de la pulga produce una dermatitis muy pruriginosa en la zona lumbar y la base de la cola. Las pulgas adultas en el perro son una parte mínima de la población: huevos, larvas y pupas viven en la casa. El control exige tratar a todos los perros y gatos de la casa a la vez y actuar en el ambiente. Las pulgas transmiten Dipylidium caninum y, en Chile, se ha encontrado Rickettsia felis en pulgas de zorros.
- ParasitariaZoonosis
Sarna sarcóptica canina
Enfermedad de la piel muy contagiosa causada por el ácaro Sarcoptes scabiei, que produce un prurito intenso desde el inicio, con pápulas, costras y pérdida de pelo en orejas, codos, corvejones y hocico. El raspado puede ser negativo hasta en el 80% de los perros, por lo que el diagnóstico se apoya en la clínica, el reflejo de rascado al frotar la oreja, la serología y la respuesta al tratamiento. Se trata con isoxazolinas o lactonas macrocíclicas, tratando a todos los perros en contacto. En la zona central de Chile la sarna es enzoótica en zorros, y los perros rurales son su fuente más probable.
- ParasitariaZoonosis
Toxocariasis canina
Parasitosis intestinal causada por el nematodo Toxocara canis, que afecta sobre todo a cachorros: la mayoría se infecta antes de nacer o con la leche, y una carga alta causa diarrea, abdomen abultado, tos y, a veces, obstrucción intestinal. En los adultos casi no da signos, pero pueden eliminar huevos que contaminan el suelo por años. En Chile se han encontrado huevos en parques de todo el Gran Santiago, y en el sur cerca de un tercio de las personas estudiadas tiene anticuerpos. El control se basa en desparasitar a los cachorros desde las 2 semanas de edad y en recoger las heces.
- Parasitaria
Tricuriasis canina
Infección del intestino grueso por el nematodo Trichuris vulpis. Los perros se infectan al ingerir huevos del ambiente, que pueden sobrevivir años en el suelo. Muchas infecciones no dan signos, pero las intensas causan diarrea con sangre y moco, pérdida de peso y, a veces, alteraciones de electrolitos parecidas a la enfermedad de Addison. Se diagnostica por los huevos en forma de limón en el coprológico. El tratamiento debe repetirse y controlar el ambiente, porque el perro se vuelve a infectar con facilidad. En Valdivia fue el parásito más frecuente en heces de perros recogidas en la calle.
Micóticas
- Micótica
Dermatitis por Malassezia
Inflamación de la piel por sobrecrecimiento de Malassezia pachydermatis, una levadura que vive normalmente en la piel del perro. Casi siempre acompaña a otra enfermedad, sobre todo la dermatitis atópica. Produce piel roja y grasosa, con picazón, en pliegues, patas, cuello, abdomen, orejas y cara, y en casos crónicos hiperpigmentación y liquenificación. Se diagnostica por la clínica, la citología con cinta adhesiva y la respuesta al tratamiento; una citología negativa no la descarta. El tratamiento con mejor evidencia es el champú de miconazol y clorhexidina dos veces por semana. Sin corregir la causa de fondo, las recaídas son frecuentes.
- MicóticaZoonosis
Dermatofitosis canina
Infección de la piel y el pelo por hongos dermatofitos, sobre todo Microsporum canis, una de las enfermedades infecciosas de la piel más comunes en perros y gatos. Suele verse como zonas circulares sin pelo, con descamación, en la cara, las orejas o los miembros, en general sin picazón. Es zoonótica: en un caso publicado en Santiago, un gato adoptado contagió a su dueña y a los tres perros de la casa. Se confirma con cultivo o PCR, y se trata con un antifúngico oral más baños con antifúngico en todo el cuerpo durante al menos 10 semanas, junto con la limpieza del ambiente.
Multifactoriales
- Multifactorial
Complejo respiratorio infeccioso canino (CRIC)
Síndrome de tos aguda y contagiosa causado por varios virus y bacterias, a menudo en combinación, que se transmite por aerosoles y es más frecuente donde se agrupan perros. La mayoría de los casos es leve y se resuelve en una a dos semanas sin antibióticos. La búsqueda del agente se reserva para cuadros graves, prolongados o brotes. En Chile, un estudio de 2020 encontró anticuerpos contra influenza A en más de la mitad de los perros muestreados en refugios y hogares con varias mascotas. Las vacunas reducen los signos, pero no impiden la infección ni la eliminación de los agentes.
- Multifactorial
Otitis externa canina
Inflamación del conducto auditivo externo, muy frecuente en perros, que siempre tiene una causa primaria, como alergias, ácaros o cuerpos extraños, sobre la que se agregan bacterias y levaduras. La otoscopia y la citología del exudado guían el tratamiento, y el cultivo se reserva para otitis crónicas, recurrentes o con bacilos. Si el tímpano está roto, hay que evitar fármacos ototóxicos. Sin corregir las causas primarias, predisponentes y perpetuantes, la otitis vuelve. En Talca se aisló Staphylococcus pseudintermedius multirresistente y resistente a meticilina de perros con otitis.
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