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ViralVacuna esencial

Esencial para gatos en riesgo. En Chile, con prevalencias de 20% a 55% por PCR, califica casi todo gato con acceso al exterior o que convive con un positivo. Hay cuatro vacunas registradas en el SAG. La triple felina no protege contra FeLV.

Leucemia felina (FeLV)

Sinónimos: FeLV, Virus de la leucemia felina, Leucosis felina · Inglés: Feline leukaemia virus infection

Especies afectadas y susceptibilidad

El virus de la leucemia felina (FeLV) infecta a gatos domésticos y pasa a felinos silvestres. En Chile se ha encontrado en la güiña (Leopardus guigna) con frecuencias parecidas a las de los gatos domésticos que viven cerca (Sacristán et al., 2021).

Edad. Los gatos jóvenes son más susceptibles que los adultos, aunque los adultos también se infectan (Westman et al., 2025).

Machos. En Santiago, los machos tuvieron más riesgo de infección progresiva que las hembras (Choi et al., 2023).

El agente

FeLV es un retrovirus del género Gammaretrovirus. Después de la infección, el virus se integra como provirus en el ADN del gato y puede infectar las células precursoras de la médula ósea. Por eso causa inmunosupresión, falla medular, linfoma y leucemia (Westman et al., 2025).

Formas de la infección. El resultado depende del equilibrio entre la respuesta inmune del gato y el virus (Westman et al., 2025):

  • Progresiva. El gato no controla el virus, tiene carga viral alta y mal pronóstico.
  • Regresiva. El gato controla la viremia, pero el provirus queda en sus células. Puede transmitir el virus por transfusión.
  • Focal. El virus queda restringido a tejidos como bazo, linfonodos o intestino.
  • Abortiva. El gato elimina la infección y solo quedan anticuerpos.

Lo que esto implica. Un gato “positivo” puede estar en cualquiera de estas categorías. Para decidir el manejo hay que saber en cuál está.

Epidemiología en Chile

  • Gatos urbanos. Se detectó ADN proviral en el 54,95% de 182 gatos. Los gatos no vacunados tuvieron más riesgo. Los gatos de Concepción y los muestreados en 2022 tuvieron menos riesgo, diferencia que se atribuyó al nivel socioeconómico de los dueños (Castillo-Aliaga et al., 2024).
  • Santiago. De 120 gatos con dueño o de refugio, el 5% tuvo infección progresiva y el 7,5% regresiva (Choi et al., 2023).
  • Sur de Chile. Se detectó ADN de FeLV en el 20,2% de 262 gatos domésticos rurales (Sacristán et al., 2021). En Valdivia y Chiloé, el 8,9% de los gatos rurales tuvo antígeno de FeLV (Sacristán et al., 2019).
  • Güiña. El 20,6% de 102 güiñas tuvo ADN de FeLV. La infección fue 9,6 veces más probable en paisajes fragmentados con gatos domésticos (Sacristán et al., 2021). Los virus de las güiñas forman un clado chileno, emparentado con el de los gatos domésticos del país y separado de las cepas FeLV-A de otros países (Castillo-Aliaga et al., 2026).

Lo que esto implica. En Chile, FeLV es mucho más frecuente que en Australia, donde la infección progresiva en gatos sanos fue de 0,5% (Westman et al., 2025). Con prevalencias altas, la vacunación y el testeo antes de introducir gatos nuevos pesan más.

Lo que no se sabe. Los estudios chilenos usan métodos distintos (PCR de provirus, antígeno o ambos) y no son comparables entre sí. No se encontraron datos de cobertura de vacunación.

Transmisión y factores de riesgo

La saliva tiene en promedio cinco veces más virus infeccioso por mililitro que el plasma (Westman et al., 2025). Vías de transmisión (Westman et al., 2025):

  • Contacto amistoso, como acicalarse y compartir platos.
  • De la madre a los gatitos, en el útero, al acicalarlos o por la leche.
  • Mordeduras, en gatos que pelean.
  • Iatrogénica, por transfusiones e instrumental no esterilizado.

Factores de riesgo. Gatos jóvenes, acceso al exterior, falta de vacunación y convivencia con gatos infectados (Westman et al., 2025; Castillo-Aliaga et al., 2024). En Sídney, dos brotes en refugios pequeños con gatitos agrupados infectaron de forma progresiva al 21% de 89 gatos (Westman et al., 2025).

Signos clínicos

Algunos gatos con infección progresiva siguen sanos varios años (Westman et al., 2025). Cuando enferman, los cuadros más comunes son (Westman et al., 2025; Biezus et al., 2025):

  • Anemia, a menudo no regenerativa y grave, con mucosas pálidas.
  • Linfoma, con mayor frecuencia mediastínico. Los gatos con FeLV tienen 62 veces más riesgo de linfoma o leucemia.
  • Leucemia y otros trastornos mieloproliferativos.
  • Infecciones secundarias por inmunosupresión.
Mucosas pálidas por anemia en un gato con leucemia felina.

Mucosas pálidas por anemia en un gato con leucemia felina.

Signo clínico · Fotografía: Uwe Gille, vía Wikimedia Commons (Feline-Leucosis.jpg) · CC BY-SA 3.0

Ictericia en un gato con infección por FeLV; la bilirrubina sanguínea fue de 65,1 µmol/L (normal menor de 3,4).

Ictericia en un gato con infección por FeLV; la bilirrubina sanguínea fue de 65,1 µmol/L (normal menor de 3,4).

Signo clínico · Fotografía: Uwe Gille, vía Wikimedia Commons (Icterus-cat3.JPG) · CC BY 3.0

Hallazgos de necropsia

No se encontraron descripciones de necropsias en gatos chilenos. Los hallazgos esperables corresponden a las causas de muerte descritas: masas de linfoma (sobre todo en el mediastino), palidez de tejidos por anemia y médula ósea alterada (Westman et al., 2025; Biezus et al., 2025).

Histopatología

Los hallazgos esperables son infiltración de linfocitos neoplásicos en los órganos con linfoma y alteraciones de la médula ósea, como hipoplasia o infiltración por células leucémicas. La punción y biopsia de médula ósea están indicadas en gatos con bicitopenia o pancitopenia, anemia no regenerativa grave o persistente, o células atípicas en sangre (Westman et al., 2025).

Diagnóstico de laboratorio

Prueba rápida de antígeno p27. Es el primer paso. Puede hacerse a cualquier edad y la vacunación no interfiere (Westman et al., 2025).

Positivos falsos. Con baja prevalencia, el valor predictivo positivo baja. En Australia, hasta 38% de los resultados positivos de la prueba rápida fueron falsos, incluso en gatos con signos compatibles (Westman et al., 2025). Por eso nunca debe confirmarse el diagnóstico con una sola prueba rápida.

Positivo falso en una prueba rápida de antígeno p27. (A) La tira de abajo, de FeLV, muestra una banda de prueba tenue. (B) La PCR de ADN proviral fue negativa y el gato se consideró no infectado.

Positivo falso en una prueba rápida de antígeno p27. (A) La tira de abajo, de FeLV, muestra una banda de prueba tenue. (B) La PCR de ADN proviral fue negativa y el gato se consideró no infectado.

Prueba diagnóstica · Imagen: Westman et al. (2025), Australian Veterinary Journal, figura 7 · CC BY 4.0

PCR de ADN proviral en sangre. Es la prueba de confirmación recomendada (Westman et al., 2025).

Repetir a los 4 meses. Un gato p27 positivo puede tener una infección regresiva temprana. La prueba rápida se repite a los 4 meses: si sigue positiva, la infección es progresiva; si pasa a negativa, es regresiva. Mientras tanto, el gato debe estar separado de gatos negativos no vacunados (Westman et al., 2025).

Saliva. No se recomienda la prueba rápida en saliva para FeLV (Westman et al., 2025).

Donantes de sangre. Todos deben testearse con prueba rápida y PCR. Los gatos con infección regresiva nunca deben ser donantes (Westman et al., 2025).

Cómo confirmar y clasificar la infección por FeLV, cómo manejar al gato infectado y a quién vacunar.

Cómo confirmar y clasificar la infección por FeLV, cómo manejar al gato infectado y a quién vacunar.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de Westman et al. (2025) y estudios chilenos

Diagnóstico diferencial

  • Inmunodeficiencia felina (FIV), otro retrovirus con inmunosupresión y linfoma. Muchas pruebas rápidas detectan ambos en la misma tira.
  • Micoplasmosis hemotrópica, como causa de anemia.
  • Peritonitis infecciosa felina, en gatos jóvenes con fiebre, derrames o signos neurológicos.
  • Linfoma sin FeLV, que es la mayoría de los linfomas en países con baja prevalencia (Westman et al., 2025).

Tratamiento

Sin eutanasia por el diagnóstico. No se debe eutanasiar a un gato solo por un resultado positivo. La infección se maneja como una enfermedad crónica, con controles y tratamiento temprano de otras enfermedades (Westman et al., 2025).

Antivirales. Ningún antiviral tiene eficacia demostrada (Westman et al., 2025):

  • Zidovudina (AZT): no se recomienda, por baja eficacia y riesgo de supresión medular.
  • Raltegravir: seguro, pero sin datos de eficacia a largo plazo.
  • Interferón omega felino e interferón alfa humano: eficacia no concluyente y efecto rebote al suspenderlos.

Linfoma. La quimioterapia está indicada. Con protocolo COP, la supervivencia mediana fue de 338 días, comparable a la de gatos sin FeLV (Westman et al., 2025).

Anemia. Una transfusión de sangre fresca tipificada es razonable en gatos inestables o débiles (Westman et al., 2025).

Vacunas esenciales. Pueden aplicarse vacunas vivas modificadas o inactivadas a gatos con FeLV que se vean sanos (Westman et al., 2025).

Pronóstico

Progresiva. Mortalidad de hasta 90% en 3 años (Westman et al., 2025). En Brasil, la supervivencia mediana tras el diagnóstico fue de 30 días en 116 gatos con infección progresiva, muchos de ellos ya enfermos al ingresar; las causas de muerte fueron linfoma, leucemia y anemia (Biezus et al., 2025). Los gatos más jóvenes y con mayor carga viral viven menos (Westman et al., 2025).

Regresiva. No afectó la supervivencia en el estudio brasileño (Biezus et al., 2025).

Prevención

  • Vacunación. Las guías de la WSAVA (2024) y de la AAHA/AAFP (2020) la consideran esencial para gatos en riesgo, definidos como menores de 1 año con acceso al exterior en zonas donde circula FeLV. Se aplican dos dosis en el gatito, un refuerzo a los 12 meses y luego cada 2 a 3 años (Westman et al., 2025).
  • Gatos que conviven con un positivo. Separarlos de inmediato, testearlos y vacunar a los negativos dos veces con 4 semanas de intervalo, antes de reunirlos (Westman et al., 2025).
  • Vacunas disponibles en Chile. El SAG tiene registradas cuatro vacunas contra FeLV: dos inactivadas, una recombinante con vector canarypox y una combinada con la triple felina (SAG, 2026). La triple felina sola (panleucopenia, herpesvirus felino y calicivirus) no protege contra FeLV; cuando un gato recibe una vacuna “cuádruple”, hay que revisar si el cuarto componente es FeLV o Chlamydia felis.
  • Testear antes de introducir un gato nuevo y antes de adoptar (Castillo-Aliaga et al., 2024).
  • Vida en interior o con acceso a recintos cerrados.
  • Clínica. Instrumental dental y quirúrgico esterilizado para cada gato. Los gatos con infección progresiva no deben ir al pabellón de infecciosos, porque están inmunosuprimidos; se alojan separados de otros gatos (Westman et al., 2025).
  • Sarcoma en el sitio de inyección. Registrar el sitio de cada vacuna (Westman et al., 2025).

Fauna silvestre. La transmisión a la güiña en paisajes fragmentados es un argumento más para controlar FeLV en gatos con acceso al exterior en zonas rurales (Sacristán et al., 2021).

Riesgo zoonótico

No se considera zoonótico. FeLV es lábil en el ambiente, y es muy poco probable que el personal lleve suficiente virus en la ropa para infectar a sus propios gatos (Westman et al., 2025).

Referencias

  • Biezus, G., Grima de Cristo, T., Flores Koehler, C. M., de Quadros Kaveski, F. Y., Sarria Viana Miranda, T., Ferian, P. E., & Casagrande, R. A. (2025). Survival analysis and clinical abnormalities in cats with progressive or regressive feline leukemia virus (FeLV) infection in Brazil. PLoS One, 20(7), e0322691. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0322691
  • Castillo-Aliaga, C., Castro-Seriche, S., Jerez-Morales, A., & Tarlinton, R. (2024). High prevalence and risk factors of feline leukemia virus infection in Chilean urban cats (Felis catus). Research in Veterinary Science, 180, 105403. https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2024.105403
  • Castillo-Aliaga, C., Sacristán, I., Stuardo, C. J., Napolitano, C., Hidalgo-Hermoso, E., & Tarlinton, R. E. (2026). Cross-species transmission of host adaptation of feline leukemia virus between domestic cats and the wild felid Leopardus guigna. Veterinary Research, 57(1), 106. https://doi.org/10.1186/s13567-026-01770-6
  • Choi, Y. R., Iturriaga, M. P., Nekouei, O., Tu, T., Van Brussel, K., Barrs, V. R., & Beatty, J. A. (2023). Domestic cat hepadnavirus and pathogenic retroviruses; a sero-molecular survey of cats in Santiago, Chile. Viruses, 16(1), 46. https://doi.org/10.3390/v16010046
  • Sacristán, I., Sieg, M., Acuña, F., Aguilar, E., García, S., López, M. J., Cevidanes, A., Hidalgo-Hermoso, E., Cabello, J., Vahlenkamp, T. W., Millán, J., Poulin, E., & Napolitano, C. (2019). Molecular and serological survey of carnivore pathogens in free-roaming domestic cats of rural communities in southern Chile. Journal of Veterinary Medical Science, 81(12), 1740-1748. https://doi.org/10.1292/jvms.19-0208
  • Sacristán, I., Acuña, F., Aguilar, E., García, S., López, M. J., Cabello, J., Hidalgo-Hermoso, E., Sanderson, J., Terio, K. A., Barrs, V., Beatty, J., Johnson, W. E., Millán, J., Poulin, E., & Napolitano, C. (2021). Cross-species transmission of retroviruses among domestic and wild felids in human-occupied landscapes in Chile. Evolutionary Applications, 14(4), 1070-1082. https://doi.org/10.1111/eva.13181
  • Servicio Agrícola y Ganadero. (2026). Búsqueda de medicamentos veterinarios registrados [Base de datos]. Consultado el 15 de octubre de 2026. https://medicamentos.sag.gob.cl/ConsultaUsrPublico/BusquedaMedicamentos_1.asp
  • Westman, M. E., Coggins, S. J., van Dorsselaer, M., Norris, J. M., Squires, R. A., Thompson, M., & Malik, R. (2025). Feline leukaemia virus (FeLV) infection in domestic pet cats in Australia and New Zealand: Guidelines for diagnosis, prevention and management. Australian Veterinary Journal, 103(10), 617-635. https://doi.org/10.1111/avj.13470

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Conejeros, A. (2026). Leucemia felina (FeLV). Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/clinica-pequenos-animales/enfermedades-gatos/leucemia-felina/.