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En Chile la vacunación antirrábica de perros y gatos es obligatoria por ley: primera dosis desde los dos meses, refuerzo al año y luego según el fabricante (Decreto 1 de 2013 del Ministerio de Salud).

Rabia

Sinónimos: Hidrofobia, Infección por virus rábico · Inglés: Rabies

Especies afectadas y susceptibilidad

Todos los mamíferos de sangre caliente son susceptibles a la rabia. El perro es el único animal doméstico que actúa a la vez como reservorio, vector y víctima; el gato transmite la enfermedad con eficacia, pero no la mantiene como reservorio (Rupprecht et al., 2025). Ver rabia felina.

En Chile la situación es distinta de la de los países con rabia canina. El virus se mantiene en murciélagos insectívoros, y perros, gatos y personas son hospedadores accidentales que se infectan por contacto con ellos (Yung et al., 2012; ISP, 2025a).

El agente

El virus de la rabia es un lyssavirus de la familia Rhabdoviridae, con genoma de ARN de cadena simple y polaridad negativa (ISP, 2025a). Cada especie reservorio mantiene sus propias variantes del virus, que se identifican por tipificación antigénica y genética. Esto permite saber de qué reservorio proviene cada caso (Yung et al., 2012).

Epidemiología en Chile

Rabia canina eliminada. La variante canina del virus se declaró erradicada en Chile en 2010. La vigilancia se mantiene por la circulación en murciélagos y porque la rabia canina sigue presente en países vecinos (ISP, 2025a). Entre 1998 y 2012 hubo un solo caso confirmado en perros (Escobar et al., 2015).

Murciélagos como reservorio. Entre 2002 y 2008 se tipificaron 612 aislados de virus rábico en Chile; los análisis identificaron cuatro grupos asociados a cuatro especies de murciélagos, con Tadarida brasiliensis como reservorio principal (Yung et al., 2012). En los murciélagos enviados por la comunidad entre 1994 y 2012, el 9,5% fue positivo, frente a cerca del 0,4% en los capturados en la vigilancia activa de colonias (Escobar et al., 2015). Esto muestra que los murciélagos que llegan a las casas o se encuentran caídos tienen una probabilidad mucho mayor de estar infectados.

Vigilancia 2024. El ISP recibió 1.903 muestras animales de todas las regiones; 1.808 se pudieron analizar y 142 (7,9%) fueron positivas. Todas las positivas fueron murciélagos. Del total de muestras, el 91,9% eran murciélagos, el 5,7% perros y el 1,7% gatos, y ningún perro ni gato resultó positivo (ISP, 2025a):

  • Tadarida brasiliensis aportó 122 de los 142 positivos (85,9%), con una positividad de 8,6%.
  • Lasiurus villosissimus tuvo la positividad más alta (47,6%; 10 de 21), probablemente porque los ejemplares enfermos son los que llegan a manos de las personas.
  • Las variantes identificadas correspondieron a los reservorios Tadarida brasiliensis (84,5%), Lasiurus (9,2%), Histiotus (2,1%) y Myotis (1,4%). No se detectaron variantes caninas.
  • Las regiones con más positivos fueron la Metropolitana (35), Biobío (20), O’Higgins (18), Valparaíso (17) y Maule (17). La positividad más alta fue la de Aysén (15,0%), aunque con solo 20 muestras analizadas.
  • Las muestras y los positivos se concentran en primavera y verano. En 2024, abril (16,0%) y noviembre (14,7%) tuvieron la positividad más alta.
Murciélagos positivos a rabia y porcentaje de positividad por región en 2024, según la vigilancia del ISP. Todos los casos positivos del año fueron murciélagos.

Murciélagos positivos a rabia y porcentaje de positividad por región en 2024, según la vigilancia del ISP. Todos los casos positivos del año fueron murciélagos.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · Datos del Instituto de Salud Pública de Chile, Informe de vigilancia de rabia animal 2024 (tabla 3)

Tendencia. La positividad anual fue de 8,5% en 2021, 6,4% en 2022, 8,1% en 2023 y 7,9% en 2024 (ISP, 2025a). Según el ISP, el promedio de los últimos cinco años es de 160 murciélagos positivos al año (ISP, 2025b). En 2026, la SEREMI de Salud de la Región Metropolitana informó 34 murciélagos con rabia en 21 comunas hasta fines de septiembre, y vacunó a más de 2.200 mascotas en torno a esos casos (Cooperativa, 2026).

Migración. Tadarida brasiliensis es un murciélago migratorio de larga distancia. El análisis de 144 secuencias del virus de la vigilancia chilena no mostró agrupación geográfica por comuna ni región, lo que sugiere que la migración mezcla las poblaciones de murciélagos y de virus a lo largo del país (Rojas-Sereno et al., 2026).

Casos de rabia en murciélagos en Chile central registrados por el ISP entre 1985 y 2011: variante AgV4 en Tadarida brasiliensis (estrellas rojas) y variante AgV6 en Lasiurus spp. (cuadrados azules).

Casos de rabia en murciélagos en Chile central registrados por el ISP entre 1985 y 2011: variante AgV4 en Tadarida brasiliensis (estrellas rojas) y variante AgV6 en Lasiurus spp. (cuadrados azules).

Esquema · Imagen: Escobar et al. (2013), PLoS Neglected Tropical Diseases 7(12):e2577, figura 1 · CC BY 3.0

Casos humanos. En 1996 ocurrió el primer caso de rabia humana en Chile desde 1972, en un paciente sin exposición conocida; el virus correspondió a la variante de Tadarida brasiliensis, el primer caso humano por variante de murciélago insectívoro descrito en Latinoamérica (Favi et al., 2002). En 2013 se confirmó un caso humano en Quilpué, en un hombre que había sido mordido por un perro (Cooperativa, 2013).

Transmisión y factores de riesgo

El virus se transmite por la saliva de un animal infectado, en general por mordedura o arañazo, y con menos frecuencia por contacto de saliva con heridas frescas o mucosas (ISP, 2025b; Rupprecht et al., 2025).

En Chile, los factores de riesgo para perros y gatos son:

  • Contacto con murciélagos, sobre todo los que se encuentran dentro de las casas, en el suelo o activos de día. Los gatos que cazan tienen más riesgo.
  • Falta de vacunación antirrábica, a pesar de ser obligatoria.
  • Primavera y verano, cuando los murciélagos están más activos y se reciben más muestras positivas (ISP, 2025a).
  • Ingreso de animales desde países con rabia canina sin vacuna vigente.

Signos clínicos

El período de incubación va de días a meses, y en casos raros supera el año. Depende de la dosis de virus y del sitio de la mordedura (Rupprecht et al., 2025). Ningún signo es patognomónico, salvo el cambio de conducta respecto de lo habitual del animal, y la enfermedad puede presentarse en forma furiosa o paralítica (Rupprecht et al., 2025). Las descripciones clásicas incluyen:

  • Fase prodrómica: cambios de conducta, fiebre, lamido del sitio de la mordedura.
  • Forma furiosa: agresividad, inquietud, mordeduras a objetos, alteración de la voz y desorientación.
  • Forma paralítica o muda: parálisis de la mandíbula y la faringe con salivación y dificultad para tragar, que avanza a parálisis general. Es más sutil que la forma furiosa (Rupprecht et al., 2025) y puede confundirse con un cuerpo extraño en la boca.

El animal muere en pocos días después de la aparición de los signos; el período de enfermedad suele ser de 3 a 4 días (Rupprecht et al., 2025).

Hallazgos de necropsia

No hay lesiones macroscópicas características. La necropsia de un animal sospechoso no debe hacerse en la clínica: la cabeza o el encéfalo se envían a la SEREMI de Salud para el diagnóstico en el ISP (ISP, 2025a).

Histopatología

Las lesiones esperables son las de una encefalitis no supurativa, con manguitos perivasculares, nódulos gliales y neuronofagia. Los cuerpos de Negri son inclusiones intracitoplasmáticas en las neuronas, de tamaño y número variables, y pueden estar ausentes (Rupprecht et al., 2025). Por eso la histopatología no basta para descartar la rabia.

Diagnóstico de laboratorio

Solo post mortem en tejido cerebral. El diagnóstico confirmatorio se hace en el ISP, que usa la inmunofluorescencia directa sobre tejido cerebral, la prueba recomendada por la OMS y la OMSA. Las muestras descompuestas o secas no se pueden procesar: en 2024, el 5,0% de las muestras recibidas no fue apta (ISP, 2025a).

Tipificación. En los casos positivos, el ISP determina la variante por tipificación antigénica o genética; en 2024 lo logró en el 97,2% de los positivos (ISP, 2025a).

En el animal vivo. No existe una prueba que permita descartar la rabia en un perro o gato vivo. La serología solo sirve para medir la respuesta a la vacuna, por ejemplo para viajes.

Inmunofluorescencia directa positiva en una impronta de cerebro de un gato con rabia. Es la técnica que usa el ISP para el diagnóstico confirmatorio.

Inmunofluorescencia directa positiva en una impronta de cerebro de un gato con rabia. Es la técnica que usa el ISP para el diagnóstico confirmatorio.

Histopatología · Imagen: Rupprecht et al. (2025), Pathogens 14(6):586, figura 7 (cortesía de R. Davis, Kansas State Veterinary Diagnostic Laboratory) · CC BY 4.0

Diagnóstico diferencial

  • Distemper en su forma neurológica.
  • Encefalitis de otras causas, como meningoencefalitis de origen desconocido, toxoplasmosis y neosporosis.
  • Intoxicaciones con signos neurológicos (organofosforados, metaldehído).
  • Cuerpo extraño en la boca o la faringe, que puede imitar la forma paralítica.
  • Tétanos.
  • Encefalopatía hepática.

Ante cualquier perro o gato con signos neurológicos de evolución rápida y antecedente de contacto con murciélagos o de vacunación incierta, se debe considerar la rabia y manejarlo con protección.

Tratamiento

No existe tratamiento para la rabia una vez que aparecen los signos (Rupprecht et al., 2025). No se debe intentar tratar a un animal sospechoso. El manejo corresponde a la autoridad sanitaria.

Pronóstico

Mortal en prácticamente todos los casos con signos clínicos (Rupprecht et al., 2025).

Prevención y vacunación

Obligatoria por ley en Chile. Todo perro y gato debe estar vacunado contra la rabia en forma permanente. La primera dosis se aplica desde los dos meses de edad, con un refuerzo al año y luego con la periodicidad que indique el fabricante. El certificado debe estar firmado por un médico veterinario, y la autoridad sanitaria puede exigirlo (Ministerio de Salud, 2014). En Chile solo se pueden usar vacunas a virus inactivado (Ministerio de Salud, 2014).

Ingreso de mascotas al país. Perros y gatos deben ingresar con vacuna antirrábica vigente, aplicada entre 30 días y 12 meses antes de la entrada (Ministerio de Salud, 2014).

Duración de la inmunidad. En Latinoamérica la ley exige revacunación anual y las vacunas tienen una duración de inmunidad registrada de un año, aunque los mismos productos tienen registro de tres años en otros mercados (Day et al., 2020).

Ante un murciélago en la casa. No tocarlo ni acercarse. Avisar a la SEREMI de Salud o a Salud Responde (600 360 7777) para su captura y análisis. Si es necesario contenerlo mientras llega la autoridad, usar guantes gruesos, cubrirlo con un frasco de boca ancha o una caja y sellarla, y alejar a perros y gatos (ISP, 2025b).

Animal mordedor o expuesto. El manejo de un perro o gato que mordió a una persona o que tuvo contacto con un murciélago lo define la SEREMI de Salud. Como referencia internacional, el compendio de prevención de rabia de Estados Unidos recomienda observar durante 10 días al perro o gato que mordió a una persona. Para un perro o gato con vacuna vigente expuesto a un animal rabioso recomienda revacunarlo de inmediato y observarlo 45 días, y para uno sin vacunar, eutanasia o una cuarentena estricta de 4 meses con vacunación al inicio (Brown et al., 2016).

Qué hacer ante una mordedura, un contacto con murciélago o un perro o gato con signos neurológicos compatibles con rabia en Chile.

Qué hacer ante una mordedura, un contacto con murciélago o un perro o gato con signos neurológicos compatibles con rabia en Chile.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir del Decreto 1 de 2013 del Ministerio de Salud, ISP (2025) y Brown et al. (2016)

Riesgo zoonótico

La rabia es mortal en personas una vez que aparecen los signos, pero se puede prevenir con atención oportuna. Toda mordedura o arañazo de un animal sospechoso, o el contacto con un murciélago, requiere lavar la herida con agua y jabón y consultar de inmediato en un centro de salud. La atención y la vacunación antirrábica son gratuitas en el sector público (Cooperativa, 2026).

La rabia humana es de notificación obligatoria e inmediata ante el MINSAL. En animales, la rabia está en la lista de enfermedades de declaración obligatoria del SAG.

Los médicos veterinarios, técnicos y personal que manipula murciélagos o animales sospechosos tienen más riesgo, y se recomienda que reciban vacunación antirrábica preexposición (Brown et al., 2016).

Referencias

Cómo citar esta ficha

Conejeros, A. (2026). Rabia. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/clinica-pequenos-animales/enfermedades/rabia/.