Obligatoria por ley en Chile para perros y gatos: primera dosis desde los dos meses, refuerzo al año y luego según el fabricante. Solo se permiten vacunas a virus inactivado (Decreto 1 de 2013 del Ministerio de Salud).
Rabia felina
Sinónimos: Rabia en gatos, Hidrofobia, Infección por virus rábico en el gato · Inglés: Rabies in cats
Especies afectadas y susceptibilidad
Todos los mamíferos son susceptibles a la rabia. El perro es el único animal doméstico que actúa como reservorio del virus. El gato transmite la rabia con eficacia, pero no la mantiene en su población (Rupprecht et al., 2025). Por eso cada gato rabioso se infecta con la variante que circula en su zona, sea de perros, de carnívoros silvestres o de murciélagos (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
El gato como cazador. Su conducta de caza, sobre todo de murciélagos, y la salida libre al exterior sin supervisión aumentan la probabilidad de que se infecte con variantes de murciélago (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
Más expuesto que el perro. En el estado de São Paulo, Brasil, entre 2003 y 2013 se confirmó rabia en 7 de 23.839 gatos analizados (0,031%) y en 3 de 106.637 perros (0,003%). La diferencia, de unas 10 veces, se atribuyó a la caza (de Lima et al., 2023). En Estados Unidos y Canadá, cerca del 1% de los gatos enviados a análisis resulta positivo, frente a cerca del 0,3% de los perros (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
El agente
El virus de la rabia es un lyssavirus de la familia Rhabdoviridae, con genoma de ARN de cadena simple y polaridad negativa (ISP, 2025a). Cada especie reservorio mantiene sus propias variantes, que el ISP identifica por tipificación antigénica y genética. Así se sabe de qué reservorio proviene cada caso (ISP, 2025a).
No existen variantes del virus propias del gato (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
Epidemiología en Chile
Reservorio en murciélagos. La variante canina no circula en Chile desde 1990, y en 2010 el país se declaró libre de rabia canina. Desde 1990, todos los casos en animales domésticos corresponden a variantes de murciélagos insectívoros (ISP, 2023).
Gatos con rabia. Entre 1989 y 2005 el ISP confirmó rabia en 7 gatos, 7 perros, un bovino y una persona, sobre 39.793 muestras. En los gatos tipificados, uno tenía la variante de Tadarida brasiliensis y otro una variante asociada a Histiotus. En los otros 5 no se determinó la variante (Favi et al., 2008).
Vigilancia reciente. En los informes del ISP revisados desde 2010, todos los positivos fueron murciélagos:
- 2010 a 2014. Se analizaron 234 muestras de gatos, sin positivos (ISP, 2015).
- 2017 a 2021. Se recibieron 158 muestras de gatos, sin positivos. Hubo entre 131 y 196 murciélagos positivos por año (ISP, 2023).
- 2023. Se recibieron 28 muestras de gatos, sin positivos, y hubo 171 murciélagos positivos (ISP, 2024).
- 2024. Se recibieron 33 muestras de gatos, sin positivos, y hubo 142 murciélagos positivos (ISP, 2025a).
Perro con variante de murciélago. En 2015 el ISP confirmó rabia en un cachorro de 3 meses del Biobío, con la variante de Tadarida brasiliensis (ISP, 2015). Es la prueba de que el contagio de murciélago a mascota ocurre en el país.
Murciélagos en las casas del sur. En 69 viviendas rurales de Los Ríos y Los Lagos, el 46% reportó murciélagos y el 67% tenía aberturas sin sellar. En las casas con gatos, el 46,2% tuvo un nivel alto de contacto con murciélagos, frente al 16,7% de las casas sin gatos. Solo el 51% de los encuestados reconoció un riesgo para sus mascotas (Hernández-Agudelo et al., 2026).
Lo que esto implica. El gato chileno tiene una exposición real a murciélagos con rabia, sobre todo si sale de casa y caza. Que la vigilancia no haya detectado gatos positivos en los últimos años no permite descartar casos, porque cada año se analizan pocos gatos.
Lo que no se sabe. No se encontraron datos de cobertura de vacunación antirrábica en gatos chilenos, ni estudios sobre cuántos gatos cazan murciélagos en el país.
Transmisión y factores de riesgo
El virus se transmite por la saliva de un animal infectado, en general por mordedura o arañazo (ISP, 2025b). Las mordeduras de gato producen heridas punzantes más profundas que las de perro (Fehlner-Gardiner et al., 2024).

Murciélagos en viviendas rurales de Los Ríos y Los Lagos: casa de madera con aberturas sin sellar (A), iglesia rural usada como refugio (B) y Myotis chiloensis en una pared interior (C) y en la cocina de una casa habitada (D).
Agente o vector · Imagen: Hernández-Agudelo et al. (2026), PLoS ONE 21(7):e0353070, figura 2 · CC BY 4.0
Factores de riesgo en el gato:
- Cazar o jugar con murciélagos, sobre todo los que se encuentran en el suelo, dentro de la casa o activos de día (Fehlner-Gardiner et al., 2024; ISP, 2025b).
- Salida libre al exterior sin supervisión (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
- Falta de vacunación. En el estado de Nueva York, una gran proporción de los gatos enviados a análisis de rabia no estaba vacunada o tenía la vacuna vencida (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
- Primavera y verano, cuando se reciben más murciélagos positivos (ISP, 2025a).
- Colonias de gatos sin manejo. En Maryland, un gato de una colonia urbana sin cuidado humano resultó rabioso en 2024 y obligó a evaluar a 309 personas potencialmente expuestas (Ludmer et al., 2025).
Del gato a las personas. En Brasil, entre 2014 y 2023, 5 de 28 casos humanos por variante de murciélago hematófago se transmitieron a través de gatos (Fehlner-Gardiner et al., 2024). En Colombia, el gato es el principal transmisor de rabia a las personas (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
Signos clínicos
Incubación. Va de días a meses, y en casos raros supera el año (Rupprecht et al., 2025).
Eliminación antes de los signos. El gato puede eliminar el virus por la saliva hasta 7 a 10 días antes de enfermar (Rupprecht et al., 2025). En esto se basa el período de observación de 10 días (Ludmer et al., 2025).
Presentación. Ningún signo es patognomónico, salvo el cambio de conducta respecto de lo habitual del animal (Rupprecht et al., 2025):
- Forma furiosa: animal ansioso, excitable o agresivo, con cambios súbitos de conducta y ataques sin provocación (ISP, 2015).
- Forma paralítica o muda: animal deprimido o inusualmente dócil, con parálisis de la cara y la garganta, salivación y dificultad para tragar, que avanza a parálisis general (ISP, 2015).
- Muerte aguda sin signos observados, en algunos casos (Rupprecht et al., 2025).
La enfermedad dura en general de 3 a 4 días (Rupprecht et al., 2025).
Lo que esto implica. Un gato con un cambio brusco de conducta, agresividad o parálisis, y antecedente de contacto con murciélagos o vacunación incierta, debe manejarse como sospechoso de rabia.
Hallazgos de necropsia
No hay lesiones macroscópicas características. La necropsia de un gato sospechoso no debe hacerse en la clínica: la cabeza se envía a la SEREMI de Salud para el diagnóstico en el ISP (ISP, 2025a).
Histopatología
Encefalitis no supurativa con manguitos perivasculares, nódulos gliales y neuronofagia. Los cuerpos de Negri son inclusiones intracitoplasmáticas en las neuronas, de tamaño y número variables, y pueden faltar. Por eso la histopatología no basta para descartar la rabia (Rupprecht et al., 2025).
Diagnóstico de laboratorio
Solo post mortem, en tejido cerebral. El ISP usa la inmunofluorescencia directa, la prueba recomendada por la OMS y la OMSA. Las muestras descompuestas o secas no se pueden procesar: en 2024, el 5,0% de las muestras recibidas no fue apta (ISP, 2025a).
Tipificación. En los positivos, el ISP determina la variante por tipificación antigénica o genética. En 2024 lo logró en el 97,2% de los positivos (ISP, 2025a).

Inmunofluorescencia directa positiva en una impronta de cerebro de un gato con rabia. Es la técnica que usa el ISP para el diagnóstico confirmatorio.
Prueba diagnóstica · Imagen: Rupprecht et al. (2025), Pathogens 14(6):586, figura 7 (cortesía de R. Davis, Kansas State Veterinary Diagnostic Laboratory) · CC BY 4.0
En el gato vivo. No existe una prueba que permita descartar la rabia en un animal vivo (Rupprecht et al., 2025).
Diagnóstico diferencial
- Influenza aviar H5N1, que también da signos neurológicos agudos y muerte en pocos días (Schlachter et al., 2025).
- Peritonitis infecciosa felina neurológica, toxoplasmosis y criptococosis (Schlachter et al., 2025).
Tratamiento
No existe tratamiento una vez que aparecen los signos (Rupprecht et al., 2025). No se debe intentar tratar a un gato sospechoso. El manejo corresponde a la autoridad sanitaria.
Pronóstico
Mortal en prácticamente todos los casos con signos clínicos (Rupprecht et al., 2025).
Prevención
Vacunación obligatoria. Todo perro y gato en Chile debe estar vacunado contra la rabia en forma permanente: primera dosis desde los dos meses, refuerzo al año y luego con la periodicidad que indique el fabricante. El certificado lo firma un médico veterinario. Solo se pueden usar vacunas a virus inactivado (Ministerio de Salud, 2014).
Gatos de interior. La ley no distingue entre gatos que salen y gatos de interior (Ministerio de Salud, 2014). En las viviendas del sur, los murciélagos entraron a las casas y hasta a las cocinas (Hernández-Agudelo et al., 2026).
Sarcoma en el sitio de inyección. Es raro, menos de 1 en 10.000 gatos, y se asocia a cualquier inyección. Esa preocupación no debe postergar la vacuna antirrábica (Fehlner-Gardiner et al., 2024).
Ante un murciélago en la casa. No tocarlo. Avisar a la SEREMI de Salud o a Salud Responde (600 360 7777). Si hay que contenerlo mientras llega la autoridad, usar guantes gruesos, cubrirlo con un frasco o una caja y sellarla, y alejar a los gatos (ISP, 2025b).
Gato expuesto o mordedor. El manejo lo define la SEREMI de Salud. Como referencia internacional, el compendio de Estados Unidos indica (Brown et al., 2016):
- Gato que mordió a una persona: observación por 10 días.
- Gato con vacuna vigente expuesto a un animal rabioso: revacunar de inmediato y observar 45 días.
- Gato sin vacuna expuesto: eutanasia, o cuarentena estricta de 4 meses con vacunación al inicio.

Qué hacer ante un gato que tuvo contacto con un murciélago, un gato que mordió o arañó a una persona y un gato con signos neurológicos compatibles con rabia en Chile.
Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir del Decreto 1 de 2013 del Ministerio de Salud, Brown et al. (2016), Fehlner-Gardiner et al. (2024) e ISP (2025a)
Ingreso al país. Perros y gatos deben ingresar con vacuna vigente, aplicada entre 30 días y 12 meses antes (Ministerio de Salud, 2014).
Riesgo zoonótico
La rabia es mortal en personas una vez que aparecen los signos, pero se previene con atención oportuna. Toda mordedura o arañazo de un gato sospechoso, o el contacto con un murciélago, requiere lavar la herida con agua y jabón y consultar de inmediato en un centro de salud (ISP, 2025b).
Un gato rabioso puede exponer a muchas personas. En Maryland, un solo gato de una colonia obligó a revisar a 309 personas; 3 recibieron profilaxis posexposición (Ludmer et al., 2025). En Estados Unidos, el gato es el animal doméstico con más casos de rabia: 243 en 2024, con una positividad de 1,3% (Keshavamurthy et al., 2026).
Personal veterinario. Se recomienda la vacunación antirrábica preexposición de quienes manipulan animales sospechosos (Brown et al., 2016).
Notificación. La rabia está en la lista de enfermedades de denuncia obligatoria del SAG (SAG, 2019) y es de notificación inmediata en personas (Ministerio de Salud, 2020).
Lo que esto implica. En Chile, vacunar al gato es la principal barrera entre el murciélago y la familia.
Ver también la ficha de rabia en perros.
Fuente con participación de industria. Uno de los firmantes de la revisión de Fehlner-Gardiner et al. (2024) trabaja en Boehringer Ingelheim Animal Health.
Referencias
- Brown, C. M., Slavinski, S., Ettestad, P., Sidwa, T. J., & Sorhage, F. E. (2016). Compendium of animal rabies prevention and control, 2016. Journal of the American Veterinary Medical Association, 248(5), 505-517. https://doi.org/10.2460/javma.248.5.505
- de Lima, J. S., Mori, E., Kmetiuk, L. B., Biondo, L. M., Brandão, P. E., Biondo, A. W., & Maiorka, P. C. (2023). Cat rabies in Brazil: a growing One Health concern. Frontiers in Public Health, 11, 1210203. https://doi.org/10.3389/fpubh.2023.1210203
- Favi, M., Rodríguez, L., Espinosa, C., & Yung, V. (2008). Rabia en Chile: 1989-2005. Revista Chilena de Infectología, 25(2), S8-S13. https://doi.org/10.4067/S0716-10182008000200015
- Fehlner-Gardiner, C., Gongal, G., Tenzin, T., Sabeta, C., De Benedictis, P., Rocha, S. M., Vargas, A., Cediel-Becerra, N., Gomez, L. C., Maki, J., & Rupprecht, C. E. (2024). Rabies in cats: an emerging public health issue. Viruses, 16(10), 1635. https://doi.org/10.3390/v16101635
- Hernández-Agudelo, J. M., Schenffeldt, M., Verdugo, C., Acosta-Jamett, G., Castro, N., Hamilton-West, C., Rodríguez-San Pedro, A., & Verdugo, C. (2026). Perceptions and public health risks of the bat-human interface in households from fragmented rural landscapes in southern Chile. PLoS ONE, 21(7), e0353070. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0353070
- Instituto de Salud Pública de Chile. (2015). Vigilancia de rabia animal. Chile, 2010-2014. Boletín del Instituto de Salud Pública de Chile, 5(5). https://www.ispch.cl/sites/default/files/RabiaV2-20072015C.pdf
- Instituto de Salud Pública de Chile. (2023). Vigilancia de virus rábico animal. Chile, 2017-2021. Boletín del Instituto de Salud Pública de Chile, 13(2). https://www.ispch.cl/wp-content/uploads/2023/03/BoletinRabia01-17032023A-2.pdf
- Instituto de Salud Pública de Chile. (2024). Informe de resultados: vigilancia de rabia animal, Chile 2023. ISP. https://www.ispch.cl/wp-content/uploads/2024/10/Informe-RABIA_13ago2024-3-1-1.pdf
- Instituto de Salud Pública de Chile. (2025a). Informe de vigilancia epidemiológica y resultados de laboratorio: vigilancia de rabia animal 2024. ISP. https://www.ispch.gob.cl/wp-content/uploads/2025/12/Informe-Anual-Rabia-Animal-2024.pdf
- Instituto de Salud Pública de Chile. (2025b, 27 de octubre). ISP advierte sobre presencia de rabia en murciélagos e insta a vacunar a mascotas. https://www.ispch.gob.cl/noticia/isp-advierte-sobre-presencia-de-rabia-en-murcielagos-e-insta-a-vacunar-a-mascotas/
- Keshavamurthy, R., Boutelle, C., Bonaparte, S., Gigante, C. M., Condori, R. E., Earnest, R., Kirby, J. D., Nelson, K. M., Orciari, L. A., Ross, Y., & Wallace, R. M. (2026). Rabies surveillance in the United States during 2024. Journal of the American Veterinary Medical Association, 1-8. https://doi.org/10.2460/javma.26.07.0545
- Ludmer, S., Crum, D., Wallace, R., & Hutson, J. (2025). Rabies outbreak in an urban, unmanaged cat colony: Maryland, August 2024. MMWR. Morbidity and Mortality Weekly Report, 74(31), 480-483. https://doi.org/10.15585/mmwr.mm7431a2
- Ministerio de Salud de Chile. (2014). Decreto 1: aprueba reglamento de prevención y control de la rabia en el hombre y en los animales (promulgado el 22 de enero de 2013, publicado el 29 de enero de 2014). Biblioteca del Congreso Nacional. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1058839
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- Rupprecht, C. E., Belsare, A. V., Cliquet, F., Mshelbwala, P. P., Seetahal, J. F. R., & Wicker, V. V. (2025). The challenge of lyssavirus infections in domestic and other animals: a mix of virological confusion, consternation, chagrin, and curiosity. Pathogens, 14(6), 586. https://doi.org/10.3390/pathogens14060586
- Schlachter, A. D., Bruno-McClung, E., Díaz-Delgado, J., Odom, M., Banyard, A. C., & Núñez, A. (2025). Feline high pathogenicity avian influenza H5N1 infection: past and present. Journal of Feline Medicine and Surgery, 27(10), 1098612X251370695. https://doi.org/10.1177/1098612X251370695
- Servicio Agrícola y Ganadero. (2019). Lista de enfermedades de denuncia obligatoria (EDO) al SAG (actualizada al 9 de octubre de 2019). https://www.sag.gob.cl/sites/default/files/enfermedades_denuncia_obligatoria_sag_9-10-2019.pdf
Cómo citar esta ficha
Conejeros, A. (2026). Rabia felina. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/clinica-pequenos-animales/enfermedades-gatos/rabia-felina/.