Existen bacterinas inactivadas, que protegen sobre todo contra cepas del mismo tipo de lipopolisacárido, y vacunas vivas, usadas en algunas regiones. Donde las comerciales fallan se usan vacunas autógenas. No se encontraron datos públicos sobre su uso en Chile.
Cólera aviar
Sinónimos: Pasteurelosis aviar, Cólera de las gallinas · Inglés: Fowl cholera
Especies afectadas y susceptibilidad
Todas las aves pueden infectarse. Las más afectadas son gallinas, pavos, patos y gansos, pero también se describe en aves de caza, de zoológico, de compañía y silvestres (SAG, 2016).
Más sensibles: los pavos, que sufren los cuadros más graves, y las aves adultas. Las aves de más de 16 semanas son las más afectadas (SAG, 2016; OMSA, 2022).
El agente
Pasteurella multocida es un cocobacilo gramnegativo de la familia Pasteurellaceae (OMSA, 2022).
Tipificación (OMSA, 2022):
- Grupos capsulares: A, B, D, E y F. Todos menos el E se han aislado de aves.
- Serotipos somáticos: se han descrito los serotipos 1 a 16 de Heddleston en aves. La serotipificación clásica tiene errores frecuentes, y hoy se prefiere un método de PCR que identifica los genotipos de lipopolisacárido L1 a L8.
Resistencia en el ambiente. La bacteria sobrevive hasta 2 meses a 5 a 10 °C, pero los desinfectantes comunes la destruyen con facilidad (SAG, 2016).
Epidemiología en Chile
Presente. El cólera aviar está presente en aves comerciales y de traspatio (SAG, 2016). Figura como presente en el informe sanitario de 2023, con vigilancia pasiva (SAG, 2024).
Denuncia obligatoria. Es enfermedad de denuncia obligatoria al SAG (SAG, 2019).
Lo que esto implica. Una mortalidad aguda con cianosis de cabeza y barbillas o con focos de necrosis en el hígado debe denunciarse y confirmarse en laboratorio. El cuadro agudo se parece al de la influenza aviar, que también se denuncia.
Lo que no se sabe. El informe sanitario no publica el número de casos de cólera aviar (SAG, 2024). No se encontraron estudios publicados sobre su frecuencia, los grupos capsulares o serotipos de P. multocida en aves chilenas, ni el uso de vacunas en el país.
Transmisión y factores de riesgo
La infección entra sobre todo por vía respiratoria, y también por las heces y por heridas en la piel. La bacteria ingresa por la mucosa de la faringe o las vías respiratorias altas, por la conjuntiva o por heridas (SAG, 2016).
Fuentes de infección (SAG, 2016):
- Aves portadoras, que pueden seguir infectadas de por vida sin signos.
- Roedores y aves silvestres.
- Cadáveres, que otras aves del lote picotean y comen.
- Jabas, sacos de alimento y equipos usados que llegan contaminados.
Dentro del lote. Se disemina sobre todo por secreciones orales, nasales y conjuntivales que contaminan el alimento y el agua; las heces tienen un papel menor. No se ha demostrado transmisión por el huevo (SAG, 2016).
Signos clínicos
Forma hiperaguda: bacteriemia masiva con morbilidad y mortalidad altas. La mayoría de las aves afectadas muere en pocos días (SAG, 2016).
Forma aguda (SAG, 2016): fiebre, dificultad respiratoria, falta de apetito, diarrea acuosa blanquecina, secreción nasal y ocular, y plumas erizadas. La cianosis de la cabeza y las barbillas es el signo más evidente. Las sobrevivientes quedan débiles, flacas y deshidratadas, y pueden quedar como portadoras crónicas.

Lesiones en la cresta y las barbillas de un gallo reproductor con cólera aviar.
Signo clínico · Fotografía: Lucyin, vía Wikimedia Commons (Colera poyes parintreces cresse gorlete cok.jpg) · CC BY-SA 4.0
Forma crónica (SAG, 2016; OMSA, 2022): infecciones supurativas localizadas, con barbillas engrosadas y edematosas, cojera, conjuntivitis con exudado, adelgazamiento, a veces tortícolis, y baja de postura. Las localizaciones crónicas incluyen articulaciones, almohadillas plantares, vainas tendinosas, bolsa esternal, vías respiratorias, oído medio y médula ósea.
Hallazgos de necropsia
Forma aguda (SAG, 2016):
- Congestión, sobre todo de las venas de las vísceras abdominales.
- Petequias y hemorragias en el epicardio, las serosas, la grasa abdominal y la mucosa intestinal.
- Hígado aumentado de tamaño con focos de necrosis.
- Ovarios afectados en las gallinas.
- Lesiones más evidentes en pavos.

Cólera aviar en una reproductora: alteración del saco pericárdico, hígado aumentado de tamaño y peritonitis fibrinosa.
Necropsia · Imagen: Lucyin, vía Wikimedia Commons (Colera poyes parintreces cour foete peritoenne.jpg) · CC BY-SA 4.0

Focos de necrosis en el hígado de un gallo, en un brote de cólera aviar en reproductoras (Marruecos).
Necropsia · Imagen: Hassan Iraqui, vía Wikimedia Commons (Colera poyes necrôze foete.jpg) · CC BY-SA 3.0
Forma crónica (SAG, 2016): lesiones supurativas en las vías respiratorias y los huesos neumáticos, exudado en sacos aéreos, oído medio y meninges, y neumonía en pavos.
Histopatología
En la forma crónica hay infiltrados de heterófilos y fibrina en los sacos aéreos, el oído medio y las meninges (SAG, 2016). En frotis teñidos con Giemsa o azul de metileno se ven bacilos con tinción bipolar, un hallazgo que orienta pero no confirma el diagnóstico (SAG, 2016).
Diagnóstico de laboratorio
Definición de caso (SAG, 2016):
- Sospechoso: aumento de la mortalidad con signos y lesiones compatibles con la forma aguda o crónica.
- Confirmado: caso sospechoso con aislamiento e identificación de P. multocida.
Muestras (SAG, 2016): hígado, médula ósea, bazo y sangre del corazón de aves muertas en la fase aguda; hisopos nasales de aves vivas; exudados de las lesiones crónicas.
Cultivo. Es el método principal. P. multocida crece bien a 35 a 37 °C en agar sangre, agar tripticasa soya o agar dextrosa almidón, a menudo con 5% de suero. La identificación se hace con pruebas bioquímicas (OMSA, 2022).
PCR (OMSA, 2022): una PCR convencional del gen KMT1 confirma los aislados; una PCR en tiempo real puede usarse directamente en hisopos; una PCR múltiple identifica el grupo capsular.
Serología. No se usa para el diagnóstico (OMSA, 2022).

Cómo sospechar el cólera aviar según su forma, qué muestras tomar y cómo se previene.
Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de SAG (2016) y OMSA (2022)
Diagnóstico diferencial
En gallinas (SAG, 2016):
- Salmonelosis paratíficas y tifosis aviar.
- Colibacilosis.
- Listeriosis.
En pavos (SAG, 2016): pseudotuberculosis por Yersinia pseudotuberculosis, erisipela, influenza aviar, coriza infecciosa y clamidiosis.
Ante mortalidad aguda, la influenza aviar y la enfermedad de Newcastle deben descartarse primero por su impacto sanitario.
Tratamiento
Antibióticos. Se usan con frecuencia para reducir las pérdidas y evitar infecciones secundarias (SAG, 2016). La elección debe guiarse por un antibiograma y por los productos registrados en el SAG para aves.
Limitación. Las aves tratadas que sobreviven pueden quedar como portadoras (SAG, 2016), así que el tratamiento reduce las pérdidas pero no elimina la bacteria del lote.
Pronóstico
Malo en la forma hiperaguda, en la que la mayoría de las aves afectadas muere en pocos días (SAG, 2016). En la forma crónica hay adelgazamiento y baja de postura, y las aves pueden seguir siendo portadoras (SAG, 2016).
Prevención
Manejo (SAG, 2016):
- Retirar los cadáveres lo antes posible.
- Limpiar y desinfectar a fondo instalaciones y equipos.
Fuentes de infección. Como las aves portadoras, los roedores y las aves silvestres mantienen la bacteria (SAG, 2016), el control de roedores, el aislamiento de las aves silvestres y no mezclar aves recuperadas con aves nuevas son parte de la prevención.
Vacunas (SAG, 2016; OMSA, 2022):
- Bacterinas inactivadas: las más usadas, con adyuvante de hidróxido de aluminio o aceite, casi siempre multivalentes, con frecuencia con los serotipos 1, 3 y 4. Se aplican dos dosis con 2 a 4 semanas de intervalo. Protegen sobre todo contra cepas con un lipopolisacárido igual o muy parecido.
- Vacunas vivas: usadas en algunas regiones, como Norteamérica y Australia. Dan una protección más amplia, pero algunas se han asociado a reacciones posvacunales como neumonitis y artritis.
- Vacunas autógenas: se usan en planteles donde las comerciales no funcionan.
Riesgo zoonótico
Bajo. Las cepas aviares de P. multocida no se consideran zoonóticas: en general no causan enfermedad en mamíferos expuestos por vía oral o subcutánea. Las infecciones humanas se asocian sobre todo a mordeduras de animales (OMSA, 2022).
Notificación. Es enfermedad de denuncia obligatoria al SAG (SAG, 2019).
Referencias
- Organización Mundial de Sanidad Animal. (2022). Cólera aviar. En Manual de las pruebas de diagnóstico y de las vacunas para los animales terrestres (cap. 3.3.9). https://www.woah.org/fileadmin/Home/esp/Health_standards/tahm/3.03.09_C%C3%B3lera_aviar.pdf
- Servicio Agrícola y Ganadero. (2016). Ficha técnica: cólera aviar. https://www.sag.gob.cl/sites/default/files/f_tecnica_colera_aviar_v2-2016.pdf
- Servicio Agrícola y Ganadero. (2019). Enfermedades de denuncia obligatoria. https://www.sag.gob.cl/sites/default/files/enfermedades_denuncia_obligatoria_sag_9-10-2019.pdf
- Servicio Agrícola y Ganadero. (2024). Sanidad animal en 2023, Chile. https://www.sag.gob.cl/sites/default/files/Informe%20Sanitario%20Animal%202023%20(Reducido).pdf
Cómo citar esta ficha
Conejeros, A. (2026). Cólera aviar. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/monogastricos/enfermedades-aves/colera-aviar/.