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Amebiasis branquial

Sinónimos: Enfermedad ameboide branquial, Paramebiasis · Sigla: AGD · Inglés: Amoebic gill disease (AGD)

Especies afectadas y susceptibilidad

En Chile, la amebiasis branquial afecta sobre todo al salmón del Atlántico. Entre 2013 y 2022, el 87% de los peces adultos afectados fueron salmones del Atlántico, el 12% salmones coho y menos del 1% truchas arcoíris (González-Poblete, 2025).

La enfermedad no es exclusiva de los salmónidos. La ficha técnica de Sernapesca la describe en numerosas especies cultivadas en el mar, como la trucha arcoíris, el salmón coho, el turbot y la palometa (Seriola lalandi).

El agente

Neoparamoeba perurans es una ameba marina de vida libre que puede colonizar la branquia. En la literatura reciente también aparece como Paramoeba perurans. Según la ficha técnica de Sernapesca, está ampliamente distribuida en el ambiente marino.

Los trofozoítos que se ven en las lesiones llevan en su interior un organismo endosimbionte, el parasoma, que ayuda a reconocerlos en el microscopio. En el primer estudio chileno, la presencia de trofozoítos con endosimbiontes fue uno de los criterios para identificar el agente (Bustos et al., 2011).

Epidemiología en Chile

Primera descripción. La enfermedad se describió entre mayo y noviembre de 2007 en tres centros de salmón del Atlántico cerca de Chiloé. La histopatología, la PCR y la hibridación in situ confirmaron a N. perurans como agente causal. Los peces tenían además infestaciones intensas de Caligus, con 100% de prevalencia y una intensidad media máxima de 34 parásitos por pez. Los autores plantean que ambos parásitos contribuyeron a las pérdidas (Bustos et al., 2011).

Una enfermedad en expansión. Un análisis de los reportes oficiales de 2013 a 2022 mostró que los centros afectados pasaron de 5 en 2013 a 496 en 2022. En el período hubo 1.701 reportes positivos y 10.507 peces positivos por PCR (González-Poblete, 2025):

  • Los Lagos: 1.031 reportes, 64% de ellos en salmón del Atlántico.
  • Aysén: 673 reportes, 94% en salmón del Atlántico.
  • Magallanes: 2 centros.

Marco regulatorio. La amebiasis branquial es una enfermedad de alto riesgo de Lista 3, según la clasificación vigente, la Res. Ex. 2858/2024 de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca, 2024). No tiene programa específico. Sernapesca define un caso sospechoso por signos clínicos o hallazgos patológicos compatibles, y un caso confirmado por un resultado positivo a N. perurans junto con signos compatibles.

Fase productiva y factores de riesgo

La enfermedad se presenta en la fase de agua de mar. El estudio chileno de 2013 a 2022 identificó estos factores de riesgo (González-Poblete, 2025):

  • Ubicación insular: es el predictor más fuerte. Por cada centro continental afectado hubo casi tres centros insulares, con una razón de probabilidades cercana a 2,9.
  • Temperatura del agua alta.
  • Salinidad alta y poco aporte de agua dulce: el agua dulce que entra desde ríos y fiordos estratifica la columna de agua y baja la salinidad en superficie.
  • Peces adultos, cerca de la cosecha.
  • Estación: hubo significativamente más centros afectados en otoño que en primavera, con más casos en verano y otoño.

El modelo explicó el 69,4% de la variación en la presencia de la enfermedad. La relación con la salinidad tiene una consecuencia práctica: los centros en zonas de fiordos con mayor aporte de agua dulce tendrían menos riesgo, un punto que se conecta con el cultivo en profundidad, que se revisa en el artículo Jaulas sumergidas contra Caligus: por qué en Chile podrían rendir más que en Noruega. Esta conexión es una inferencia de Evidencia Vet: el estudio chileno no evaluó el efecto de la profundidad de cultivo sobre la amebiasis.

Signos clínicos

Los signos descritos en la ficha técnica de Sernapesca son:

  • Branquias pálidas.
  • Aumento de la secreción de mucus en las branquias.
  • Parches de color blanquecino a gris sobre las branquias, el signo característico.
  • En algunos casos, hemorragias multifocales.

Como la lesión reduce la superficie útil de la branquia, los peces afectados tienen menor capacidad respiratoria. Sin tratamiento, la amebiasis branquial puede causar mortalidades de hasta 10% del stock por semana (Downes et al., 2017).

Lesiones y efectos en el pez

Lesión macroscópica. Las lesiones son parches mucoides blancos y elevados en las branquias (Taylor et al., 2021). En terreno se usa una escala de puntaje branquial de 0 a 5, que evalúa a simple vista las 16 hemibranquias del pez (Downes et al., 2017). El puntaje permite seguir la evolución de la enfermedad en el centro y decidir cuándo tratar.

Histopatología. Las lesiones características son (ficha técnica de Sernapesca; Taylor et al., 2021):

  • Hiperplasia e hipertrofia del epitelio de las lamelas.
  • Fusión de las lamelas secundarias.
  • Vesículas entre las lamelas.
  • Amebas en la superficie de la lesión, con su parasoma.

El estudio chileno de 2013 a 2022 comparó las lesiones de amebiasis con el daño branquial de otras causas, en el que predomina la hiperplasia de células mucosas (González-Poblete, 2025). La distinción importa, porque en un centro con problemas branquiales no todo daño es amebiasis.

Branquias de salmón del Atlántico en un desafío con N. perurans. (A a C) Hemibranquia muy afectada, con lesiones multifocales, e histología con hiperplasia marcada, fusión de lamelas secundarias y abundantes trofozoítos. (D a F) Hemibranquia levemente afectada, con lesiones pequeñas. (G a I) Branquia control, sin lesiones.

Branquias de salmón del Atlántico en un desafío con N. perurans. (A a C) Hemibranquia muy afectada, con lesiones multifocales, e histología con hiperplasia marcada, fusión de lamelas secundarias y abundantes trofozoítos. (D a F) Hemibranquia levemente afectada, con lesiones pequeñas. (G a I) Branquia control, sin lesiones.

Histopatología · Fuente: Taylor RS, Slinger J, Stratford C, Rigby M, Wynne JW. Microorganisms 2021;9(5):967, figura 5. https://doi.org/10.3390/microorganisms9050967 · Licencia: CC BY 4.0

Histología de branquias de centros chilenos: lesiones de amebiasis branquial, con hiperplasia del epitelio, fusión de lamelas y vesículas entre lamelas con amebas, comparadas con daño branquial de otra causa, con hiperplasia de células mucosas.

Histología de branquias de centros chilenos: lesiones de amebiasis branquial, con hiperplasia del epitelio, fusión de lamelas y vesículas entre lamelas con amebas, comparadas con daño branquial de otra causa, con hiperplasia de células mucosas.

Histopatología · Fuente: González-Poblete L. Academia Biology 2025;3(2), figura 2. https://doi.org/10.20935/AcadBiol7703 · Licencia: CC BY 4.0

Diagnóstico de laboratorio

Muestras. Branquias de peces afectados: frotis en fresco para observar las amebas, branquia en fijador para histopatología y tejido o hisopado branquial para PCR. Los hisopados se han evaluado como alternativa no letal para la PCR (Downes et al., 2017).

Qué pedir al laboratorio. Ante la sospecha, el panel de rutina combina pruebas que confirman el agente y pruebas que descartan otras causas:

PruebaMuestraResultado que apoya el diagnóstico
Puntaje branquial macroscópico (0 a 5)Las 16 hemibranquias, en terrenoParches blancos con mucus; el puntaje mide la extensión
Frotis branquial en frescoMucus de la lesiónAmebas visibles al microscopio
PCR o qPCR de N. peruransBranquia o hisopado branquialPositivo
HistopatologíaBranquia en fijadorHiperplasia, fusión de lamelas, vesículas y amebas con parasoma
Histopatología con revisión de otras causasBranquia en fijadorDescarta o identifica daño branquial de otro origen
Examen de lesiones con tinción de Gram o PCR de TenacibaculumBranquia con lesionesNegativo, o Tenacibaculosis concurrente

Confirmación. Para Sernapesca, el caso se confirma con un resultado positivo a N. perurans y signos compatibles. La histopatología es la base de la descripción de las lesiones, y la PCR confirma el agente. Como la ameba está en el ambiente, un positivo por PCR sin lesiones no equivale a enfermedad.

Pruebas ante sospecha de amebiasis branquial: qué muestra enviar al laboratorio y qué resultado apoya o descarta el diagnóstico.

Pruebas ante sospecha de amebiasis branquial: qué muestra enviar al laboratorio y qué resultado apoya o descarta el diagnóstico.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de la ficha técnica de Sernapesca, Bustos et al. (2011), Downes et al. (2017) y Taylor et al. (2021)

Diagnóstico diferencial

Daño branquial de otras causas. La enfermedad branquial compleja, las floraciones de microalgas y los irritantes del ambiente producen palidez, mucus y daño en las lamelas. La histopatología distingue la amebiasis por sus vesículas y amebas.

Tenacibaculosis. Puede afectar la branquia con lesiones necróticas y placas amarillas. El Gram y la PCR la separan. Ver la ficha de Tenacibaculosis.

Hipoxia. Los eventos de bajo oxígeno dan dificultad respiratoria sin las lesiones características de la branquia. Ver la ficha de Hipoxia.

Tratamiento

El tratamiento de rutina son los baños de agua dulce, y la alternativa son los baños de peróxido de hidrógeno (Downes et al., 2017).

Agua dulce. La práctica habitual son baños de 2 a 3 horas. Un estudio evaluó si las amebas que se desprenden de los peces durante el baño sobreviven en el agua usada. Con el agua retenida 2 horas, los peces expuestos desarrollaron la enfermedad rápido, con un puntaje branquial cercano a 3 a los 20 días, y todos fueron positivos por PCR. Con 4 horas, la enfermedad apareció en uno de tres estanques. Con 6 a 8 horas, los signos fueron variables y menores. Los autores concluyen que un número importante de amebas sobrevive 2 horas en agua dulce (Taylor et al., 2021). La consecuencia práctica es no devolver al mar el agua del baño sin un tiempo de retención o un tratamiento adecuado.

Peróxido de hidrógeno. Es una alternativa al agua dulce, con un margen de seguridad estrecho a temperaturas altas (Downes et al., 2017). Como la amebiasis se concentra en los meses cálidos, ese margen es una limitación real.

Todo baño implica manejo y estrés, y la piel y la branquia del pez lo resienten. La decisión de tratar, el método y la frecuencia las define el médico veterinario tratante según el puntaje branquial, la temperatura y el estado de los peces.

Prevención

No hay vacuna contra la amebiasis branquial. Las medidas de prevención disponibles son de manejo:

  • Monitorear el puntaje branquial en forma periódica, sobre todo en verano y otoño, y en centros insulares o de salinidad alta.
  • Tratar a tiempo, antes de que las lesiones avancen.
  • Manejar el agua de los baños para no devolver amebas viables al mar.
  • Considerar la ubicación del centro: las zonas con más aporte de agua dulce tuvieron menos riesgo en el estudio chileno.
  • Controlar las coinfecciones, como Caligus, que acompañaron a los primeros brotes chilenos.

Impacto productivo

La amebiasis branquial pasó en una década de ser una enfermedad ocasional a estar presente en cientos de centros cada año. Su impacto viene de la mortalidad si no se trata, de la menor eficiencia de los peces con branquias dañadas y del costo de los baños repetidos, que suman manejo y estrés al ciclo.

El aumento de la temperatura del mar favorece la enfermedad. Ese punto se revisa en el artículo El Niño y la sanidad del salmón en Chile.

Referencias

  1. Bustos PA, Young ND, Rozas MA, Bohle HM, Ildefonso RS, Morrison RN, Nowak BF. Amoebic gill disease (AGD) in Atlantic salmon (Salmo salar) farmed in Chile. Aquaculture. 2011;310(3-4):281-288.
  2. Downes JK, Rigby ML, Taylor RS, Maynard BT, MacCarthy E, O’Connor I, et al. Evaluation of non-destructive molecular diagnostics for the detection of Neoparamoeba perurans. Frontiers in Marine Science. 2017;4:61. https://doi.org/10.3389/fmars.2017.00061
  3. González-Poblete L. The spatiotemporal distribution and risk factors of amoebic gill disease in the Chilean salmon farms 2013-2022. Academia Biology. 2025;3(2). https://doi.org/10.20935/AcadBiol7703
  4. Taylor RS, Slinger J, Stratford C, Rigby M, Wynne JW. Evaluation of the infectious potential of Neoparamoeba perurans following freshwater bathing treatments. Microorganisms. 2021;9(5):967. https://doi.org/10.3390/microorganisms9050967
  5. Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Ficha técnica de enfermedad: amebiasis branquial. Sin fecha.
  6. Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). Resolución Exenta 2858/2024, que actualiza y reemplaza la clasificación de enfermedades de alto riesgo. Diciembre de 2024.

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Cómo citar esta ficha

Conejeros, A. (2026). Amebiasis branquial. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/acuicultura/enfermedades/amebiasis-branquial/.