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Multifactorial

Daño mecánico por manejo

Sinónimos: Mortalidad por daño mecánico, Lesiones por manejo · Inglés: Handling-related mechanical injury

Qué es y a quién afecta

El daño mecánico no es una enfermedad infecciosa. Es una categoría de causa de mortalidad que agrupa a los peces que mueren por lesiones físicas o por el estrés asociado a los manejos del cultivo. Afecta a las tres especies cultivadas en Chile, en agua dulce y en el mar.

Su peso es grande. En 2025, en el mar, el daño mecánico fue la causa primaria del 22,2% de la mortalidad del salmón del Atlántico, apenas por debajo de las causas infecciosas, que sumaron 25,7%. En el coho fue el 11,9% y en la trucha arcoíris el 11,8% (Sernapesca, 2026).

Una categoría amplia. El informe oficial no define qué incluye la categoría ni la desglosa por tipo de manejo (Sernapesca, 2026). Un pez que muere después de un despioje, uno lesionado en un bombeo y uno herido durante una cosecha pueden quedar en la misma categoría. Por eso el dato muestra la magnitud del problema, pero no dice qué manejo lo causa.

Qué manejos dañan más

La mejor evidencia disponible sobre la mortalidad después de un manejo viene de Noruega. Un análisis de las bases de datos nacionales de 2012 a 2017 comparó la mortalidad posterior a cada tipo de tratamiento contra el piojo de mar (Overton et al., 2019):

TratamientoTratamientos seguidos de mortalidad elevada
Térmico31%
Mecánico25%
Peróxido de hidrógeno21%
Azametifos, cipermetrina y deltametrinaMenos de 14%

En ese período, la industria noruega pasó de los fármacos, que eran más del 81% de las operaciones hasta 2015, a los métodos mecánicos y térmicos, que superaron el 74% en 2017. Los resultados de los métodos térmicos, mecánicos y de peróxido mejoraron en 2017 respecto de 2015 y 2016 (Overton et al., 2019).

Datos chilenos. Un catastro del Instituto de Fomento Pesquero sobre métodos no farmacológicos contra Caligus registró, para cada método, su eficacia y sus efectos sobre el pez (IFOP, 2021):

  • Baño de agua dulce: sin efectos sobre el bienestar descritos en la literatura revisada, con mortalidad asociada de 0,18%.
  • Agua a alta presión: altera el bienestar de los peces tratados, con mortalidad de hasta 0,6%.
  • Tratamiento térmico con agua fría: afectó la piel, los ojos y la aleta caudal.

El mismo informe advierte que la mayoría de los estudios no evaluó el bienestar con indicadores estandarizados, y que la falta de daño documentado no equivale a falta de daño. El análisis completo está en el artículo Tenacibaculosis y Caligus: por qué el método con que se despioja decide el riesgo bacteriano.

Otros manejos. Los bombeos, los traslados en barco vivero, las clasificaciones, los muestreos y la cosecha también lesionan a los peces. Esta ficha no encontró datos chilenos publicados que cuantifiquen la mortalidad de cada uno.

Daño mecánico por manejo: magnitud en Chile, manejos de mayor riesgo según la evidencia y condiciones que aumentan la mortalidad después de un tratamiento.

Daño mecánico por manejo: magnitud en Chile, manejos de mayor riesgo según la evidencia y condiciones que aumentan la mortalidad después de un tratamiento.

Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de Sernapesca (2026), Overton et al. (2019) e IFOP (2021)

Factores de riesgo

El análisis noruego identificó condiciones que aumentan la mortalidad después de un tratamiento (Overton et al., 2019):

  • Temperatura del agua: con los fármacos, la mortalidad aumentó con el agua más cálida. Con los métodos mecánicos y térmicos, aumentó tanto con agua fría, de 4 a 7 °C, como con agua cálida, de 13 a 16 °C.
  • Tamaño de los peces: los peces de 2 kg o más fueron más susceptibles que los menores.
  • Estado sanitario previo: los grupos con mortalidad alta el mes anterior, de 0,25% a 1%, tuvieron más mortalidad después del tratamiento.

La lectura práctica es que un tratamiento sobre peces grandes, ya enfermos o en agua en los extremos de temperatura tiene más riesgo. Es también cuando más se necesita tratar.

Corazón y branquias dañados. Los peces con enfermedades que afectan el corazón o las branquias toleran peor el estrés y la hipoxia de un manejo. En el salmón del Atlántico con HSMI, por ejemplo, la tolerancia a la hipoxia baja durante el pico de lesiones (ver la ficha de HSMI). Esta conexión con el daño mecánico es una inferencia de Evidencia Vet: no se encontró un estudio que la mida directamente.

Lesiones

Las lesiones físicas que dejan los manejos son, sobre todo:

  • Pérdida de escamas y erosiones de la piel.
  • Daño en las aletas, en especial la caudal.
  • Lesiones en los ojos.
  • Hematomas y hemorragias en la piel y el músculo.
  • Daño en la boca y el hocico.

Esta lista se basa en los indicadores de bienestar usados en salmón del Atlántico (Noble et al., 2018) y en los efectos registrados en el catastro chileno (IFOP, 2021).

La consecuencia más costosa. Más allá de la mortalidad inmediata, las lesiones rompen la barrera de la piel y del mucus, que es la principal defensa del pez contra las bacterias del ambiente. La literatura noruega describe la secuencia de despioje físico, daño del mucus y mayor susceptibilidad a las úlceras por Tenacibaculum como una cadena causal. Ver la ficha de Tenacibaculosis.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia de manejos y en descartar causas infecciosas. Las herramientas son:

Registro o pruebaMuestraQué entrega
Registro de manejosBitácora del centroFecha, tipo de manejo y jaulas involucradas
Curva de mortalidad diaria por jaulaRegistros de mortalidadAlza de mortalidad en los días siguientes al manejo
Inspección externa con puntaje de lesionesPeces de la mortalidad y peces vivosTipo y frecuencia de lesiones en piel, aletas, ojos y boca
NecropsiaPeces de la mortalidadLesiones físicas sin hallazgos infecciosos
Diagnóstico de agentes infecciososPeces de la mortalidadDescarta o identifica infecciones concurrentes, como Tenacibaculosis o SRS

Clasificar bien. Atribuir una mortalidad a daño mecánico sin descartar una infección puede ocultar un brote. Y lo contrario también ocurre: una mortalidad infecciosa que aparece días después de un manejo tiene su origen en ese manejo.

Diagnóstico diferencial

Tenacibaculosis. Produce úlceras en la piel, la boca y las aletas que pueden confundirse con lesiones por manejo, y aparece a menudo después de ellas. El Gram y la PCR la identifican.

Caligidosis. El parásito erosiona la piel y las aletas. Los parásitos visibles lo identifican. Ver la ficha de Caligidosis.

Furunculosis atípica. En agua dulce produce úlceras y hemorragias. El cultivo bacteriano la distingue. Ver la ficha de Furunculosis atípica.

Ataques de depredadores. Dejan heridas profundas o mordidas, con un patrón distinto al de los manejos.

Prevención

La prevención del daño mecánico es una decisión de manejo más que sanitaria. A partir de la evidencia revisada:

  • Elegir el método de tratamiento considerando el daño, no solo la eficacia y el costo. En el catastro chileno, el método con mayor eficacia registrada, el agua dulce, fue también uno de los de menor daño documentado (IFOP, 2021).
  • Planificar los tratamientos según la temperatura y el estado de los peces, evitando en lo posible los extremos de temperatura y los grupos con mortalidad previa alta (Overton et al., 2019).
  • Reducir el número de manejos. Las tecnologías que bajan la frecuencia de tratamientos reducen también las oportunidades de daño. El estado de la evidencia sobre tecnologías contra el piojo se revisa en el artículo Piojo de mar en salmonicultura: qué tecnologías de control tienen evidencia real y cuáles no.
  • Medir las lesiones antes y después de cada manejo con indicadores de bienestar estandarizados (Noble et al., 2018).
  • Vigilar la piel, las aletas y la boca en las semanas siguientes a un tratamiento mecánico o térmico, que es la ventana de mayor riesgo de infecciones.
  • Registrar la mortalidad por tipo de manejo, para que el dato del centro muestre qué manejo causa el daño.

Impacto productivo

El daño mecánico es una de las principales causas de mortalidad del salmón del Atlántico en Chile, y gran parte de él es evitable. Su costo real es mayor que la mortalidad que se registra en esa categoría, porque las lesiones abren la puerta a infecciones que luego se registran como causa infecciosa. Mejorar los datos, desglosando la categoría por tipo de manejo, es el primer paso para reducirlo.

Referencias

  1. Instituto de Fomento Pesquero (IFOP). González Gómez M, Solano Iguaran J, Pontigo Moenne-Loccoz F, Contreras Lynch S. Estado del arte de los métodos de tratamiento no farmacológicos para la Caligidosis, evaluación de sus ventajas y desventajas y sus posibles aplicaciones en Chile. Informe final CUI 2020-39-DAC-9, para la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. Enero de 2021.
  2. Noble C, et al. (eds.). Welfare indicators for farmed Atlantic salmon: tools for assessing fish welfare. Nofima. 2018.
  3. Overton K, Dempster T, Oppedal F, Kristiansen TS, Gismervik K, Stien LH. Salmon lice treatments and salmon mortality in Norwegian aquaculture: a review. Reviews in Aquaculture. 2019;11(4):1398-1417. https://doi.org/10.1111/raq.12299
  4. Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Informe de situación sanitaria de la salmonicultura, año 2025. Marzo de 2026.

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Cómo citar esta ficha

Conejeros, A. (2026). Daño mecánico por manejo. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/acuicultura/enfermedades/dano-mecanico-por-manejo/.