Caligidosis
Sinónimos: Piojo de mar, Infestación por Caligus · Inglés: Sea lice infestation (caligidosis)
Especies afectadas y susceptibilidad
Caligus rogercresseyi parasita al salmón del Atlántico y a la trucha arcoíris, y en mucho menor grado al salmón coho. En el ambiente también infesta peces nativos como el róbalo, el lenguado y el pejerrey, que actúan como reservorio fuera de los centros de cultivo (Sernapesca, 2022).
La diferencia entre especies cultivadas es marcada. En un estudio de campo y laboratorio publicado cuando todavía se lo identificaba como C. flexispina, la trucha arcoíris fue la más susceptible, con mayor prevalencia y abundancia y predominio de estadios adultos. En el coho, los copepoditos se fijaban, pero rara vez llegaban a adultos, y no se encontraron hembras ovígeras (González et al., 2000). En un desafío experimental más reciente, el Atlántico y el coho partieron con la misma carga, 21 parásitos por pez al primer día. A los siete días, el Atlántico mantenía 35 y el coho había bajado a 4 (Pontigo et al., 2019).
Los datos de uso de fármacos confirman esa diferencia en terreno: en 2024, los ciclos cerrados de salmón coho no usaron antiparasitarios ni peróxido de hidrógeno. El salmón del Atlántico concentró casi todo el consumo (Sernapesca, 2025). Por eso esta ficha trata la caligidosis como una enfermedad del Atlántico y de la trucha.
Agente y ciclo de vida
C. rogercresseyi es un copépodo ectoparásito. Los primeros trabajos en Chile lo identificaron como Caligus flexispina, y su identidad se resolvió al describirlo como especie nueva (Boxshall y Bravo, 2000). Es el único cáligido de importancia para la salmonicultura del sur de Chile (González y Carvajal, 2003). Lepeophtheirus salmonis, el piojo del salmón del hemisferio norte, no está presente en el país.
Ciclo de vida. Tiene ocho estadios: tres planctónicos (nauplio I, nauplio II y copepodito) y cinco parasitarios (chalimus I a IV y adulto). El copepodito es el estadio infectivo, que busca y se fija al pez. Los chalimus permanecen fijados por un filamento frontal, y los adultos se desplazan libremente por la superficie del hospedero (González y Carvajal, 2003).
La temperatura regula la velocidad del ciclo. Con 10,3 °C, el ciclo completo tomó 45 días. Con 12,4 a 12,8 °C tomó 31 a 32, y con 15,2 °C, 26. A 16,7 °C, los primeros huevos aparecieron a los 18 días. Bajo 4,2 °C, el desarrollo se detiene. En grados día, las hembras adultas aparecen a los 208 y los primeros huevos a los 231 (González y Carvajal, 2003). La consecuencia práctica es que en los meses cálidos se completan más generaciones en el mismo tiempo, y un tratamiento que deja sobrevivientes da paso antes a una nueva camada de hembras ovígeras.
Tamaño. Los estadios planctónicos miden entre 425 y 658 micrómetros. La guía oficial de vigilancia clasifica como juveniles a los chalimus de 0,8 a 4,2 mm y como adultos a los que superan 4,2 mm. Las larvas pueden llegar a centros ubicados hasta a 30 km (Sernapesca, 2022).
Ambiente. Un modelo de hábitat construido con los registros oficiales de presencia ubicó al parásito en aguas de 7,1 a 12,1 °C y salinidad de 25,5 a 33,7, con la temperatura, la salinidad y la velocidad de la corriente como las variables que más limitan su distribución (Lepe-Lopez et al., 2020).

Ciclo de vida de Caligus rogercresseyi: tres estadios planctónicos y cinco parasitarios, con la duración del ciclo completo según la temperatura del agua.
Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de González y Carvajal (2003) y del informe técnico y la guía de vigilancia de Sernapesca

Adultos de Caligus rogercresseyi: macho a la izquierda y hembra a la derecha, con aumento de 10x.
Laboratorio · Fuente: Gallardo-Escárate C, Valenzuela-Muñoz V, Nuñez-Acuña G, et al. Scientific Data 2021;8:60, figura 1. https://doi.org/10.1038/s41597-021-00842-w · Licencia: CC BY 4.0
Epidemiología en Chile
La caligidosis está presente en casi todo el territorio con salmonicultura marina. Entre 2012 y 2018 se documentó el parásito en el 92% de 790 centros monitoreados, y en Magallanes se detectó por primera vez en 2017 (Lepe-Lopez et al., 2020).
Carga en 2025. El promedio semanal de hembras ovígeras llegó a 3,0 en Los Lagos, en enero y mayo, y a 3,6 en Aysén, en octubre. Aysén mostró una leve tendencia al alza respecto de 2024, y Los Lagos una leve baja. En Magallanes, el máximo fue 0,3 (Sernapesca, 2026).
Centros de alta diseminación. Son los centros con 3,0 o más hembras ovígeras en promedio. En Los Lagos y Aysén, en 2025, representaron entre el 8,4% y el 25,4% de los centros según la semana, con el máximo en enero. En Magallanes no superaron el 2,6%. De los 211 centros que llegaron al umbral en el año, el 43,6% estaba en la etapa de peces de mayor peso, y los autores del informe concluyen que esos peces tienen mayor riesgo de cargas altas (Sernapesca, 2026).
Marco regulatorio. La caligidosis está en la Lista 2 de enfermedades de alto riesgo desde 2007. El programa vigente es la Res. Ex. 60/2022 de Sernapesca, modificada varias veces. La última modificación, de julio de 2026 (Res. Ex. 2385), autorizó la limpieza de redes en el lugar y los sistemas de captura de alimento no consumido. La vigilancia de la sensibilidad a fármacos está suspendida desde la Res. Ex. 2496/2024. Esta ficha resume el programa a partir de su informe técnico y de la página oficial. Las obligaciones exactas de cada centro se rigen por el texto vigente de la resolución y sus modificaciones.
Fase productiva y factores de riesgo
La enfermedad se presenta solo en la fase de agua de mar. Los factores con respaldo en los datos oficiales y en estudios chilenos son:
- Temperatura: acorta el ciclo y multiplica las generaciones.
- Tamaño de los peces: en 2025, la mayor proporción de centros sobre el umbral estaba en la etapa final del ciclo (Sernapesca, 2026).
- Vecindad entre centros: las larvas recorren hasta 30 km, así que la carga de un centro depende también de lo que hagan los vecinos. De ahí que el programa coordine los tratamientos por agrupación de concesiones.
- Especie: el Atlántico y la trucha concentran las cargas. El coho casi no desarrolla adultos.
- Pérdida de sensibilidad a los fármacos: los tratamientos que dejan sobrevivientes mantienen la carga y seleccionan parásitos resistentes.
Signos clínicos
El diagnóstico clínico es directo, porque el parásito se ve a simple vista. Los signos descritos son:
- Parásitos visibles sobre la piel: juveniles fijos y adultos que se desplazan, incluidas hembras con sacos de huevos en su extremo posterior.
- Erosiones de la piel y hemorragias en los sitios donde se alimenta el parásito (Bravo, 2003, citado por Rojas et al., 2018).
- Erosión de las aletas. En un desafío experimental, el índice de las aletas pectorales, pélvicas y anal disminuyó en los peces infestados, en relación inversa con el número de parásitos (González et al., 2020).
- Aumento del mucus en infestaciones intensas.
Los efectos que no se ven son igual de importantes. El parásito se alimenta de mucus, epidermis y sangre, y en los salmónidos las infestaciones de piojos producen estrés, pérdida de apetito y depresión inmune, además de mortalidad cuando la carga es alta, según la literatura que revisan Rojas et al. (2018). En el mismo desafío de las aletas, la glucosa plasmática subió a los 16 días y el cortisol a los 22 (González et al., 2020).
Lesiones y efectos en el pez
La histopatología de la caligidosis se ha descrito en trucha arcoíris infestada experimentalmente, con 9 parásitos por pez en promedio a los 20 días (Rojas et al., 2018):
- Piel: en los sitios de fijación, erosión y desorganización del epitelio, inflamación de la dermis, fibras de colágeno desordenadas, más melanóforos y más células caliciformes.
- Branquias: hiperplasia y fusión de las lamelas secundarias, más células productoras de mucus y células granulares eosinofílicas, y activación de caspasa 1, una señal de inflamación. Esto ocurrió aunque no había parásitos en las branquias.
- Intestino: epitelio desorganizado y abundantes células granulares eosinofílicas.
- Riñón anterior: sin lesiones, pero con más centros melanomacrófagos: 506 frente a 88 en los controles, en 20 campos.
Los autores interpretan estos cambios como una respuesta inflamatoria sistémica del pez, y proponen que el engrosamiento de las branquias podría afectar el intercambio de gases y la regulación osmótica. Ninguno de esos dos efectos se midió en el estudio.
La puerta de entrada. La herida que abre el parásito compromete la barrera cutánea, y ahí está su efecto más costoso. En un desafío con salmón del Atlántico, la mortalidad por Piscirickettsia salmonis sola fue de 46% a los 30 días, mientras que en los grupos coinfectados con Caligus murieron todos los peces durante el ensayo (Lhorente et al., 2014). En terreno, con datos de 219 ciclos de Atlántico y 49 de trucha entre 2014 y 2016, la abundancia media de Caligus adultos se asoció a la mortalidad acumulada por SRS en ambas especies (Arriagada et al., 2019). La coinfección con piojo también anula el efecto protector de la vacuna contra SRS (Figueroa et al., 2017).
El mecanismo no parece ser que el piojo transporte la bacteria. Un estudio no detectó P. salmonis en ningún estadio del parásito, y la bacteria no persistió sobre los piojos ni una hora después de separarlos del pez (Labra et al., 2020). Sí se han encontrado en el microbioma del parásito géneros con especies patógenas para peces, como Vibrio, Tenacibaculum y Aeromonas, con predominio distinto en Los Lagos, Aysén y Magallanes. Los autores advierten que eso no demuestra que el piojo sea un vector (Gonçalves et al., 2020). También se ha estudiado su posible papel en la transmisión del virus ISA (Oelckers et al., 2015).
La relación con la Tenacibaculosis va por el mismo camino de la barrera cutánea, y se revisa en la ficha de Tenacibaculosis y en el artículo Tenacibaculosis y Caligus: por qué el método con que se despioja decide el riesgo bacteriano.
Diagnóstico y monitoreo
En la caligidosis, el diagnóstico es el conteo. El programa oficial define cómo se cuenta, cada cuánto y qué medidas se activan según el resultado.
Cómo se cuenta. Se capturan 10 peces por jaula con una red sumergida y un chinguillo, se anestesian y se revisan a la vista y al tacto, en el menor tiempo posible para que no se desprendan parásitos. Los que se sueltan se recuperan en una bandeja con filtro. Se registran tres categorías: juveniles, adultos móviles y hembras ovígeras. El conteo lo hace un muestreador calificado, capacitado por un relator oficial, y se anota en un registro foliado (Sernapesca, guía de vigilancia).
Cada cuánto. En Los Lagos y Aysén, los centros en vigilancia alta cuentan 6 jaulas por semana, en orden secuencial, para recorrer todo el centro en unas dos semanas. En Magallanes se cuentan 4 jaulas por semana, y los centros en vigilancia baja cuentan 4 jaulas al mes (Sernapesca, 2022).
Qué registrar y qué pedir. Ante una sospecha de carga alta o de un tratamiento que no funcionó, las herramientas de rutina son:
| Registro o prueba | Muestra | Qué entrega |
|---|---|---|
| Conteo oficial por categoría | 10 peces por jaula, anestesiados | Juveniles, adultos móviles y hembras ovígeras por pez |
| Promedio de hembras ovígeras del centro | Conteos de la semana | Clasificación como centro de alta diseminación si llega a 3,0 |
| Conteo antes y después del tratamiento | 4 jaulas, 24 horas antes y 72 horas después | Eficacia del baño en ese centro |
| Bioensayo de sensibilidad | Parásitos vivos del centro | Respuesta a cada principio activo; detecta pérdida de sensibilidad |
| Prueba molecular de sensibilidad | Parásitos del centro | Apoyo al bioensayo según el método oficial de Sernapesca |
| qPCR de P. salmonis | Riñón, hígado y bazo de mortalidad fresca | Descarta o confirma SRS concurrente |
| Examen de lesiones con tinción de Gram o PCR de Tenacibaculum | Borde de úlceras sin parásitos | Descarta o confirma Tenacibaculosis concurrente |
Por qué medir la eficacia. La pérdida de sensibilidad está documentada. Según el informe técnico del programa, la eficacia mediana del azametifos bajó de 99,4% en 2016 a 70,6% en 2021. La de la deltametrina estuvo entre 62,3% y 76,1% en el mismo período, y el peróxido de hidrógeno se mantuvo sobre 88,5% (Sernapesca, 2022). Aunque la vigilancia oficial de sensibilidad está suspendida desde 2024, el conteo antes y después de cada baño y los bioensayos siguen siendo la forma de saber si el producto elegido funciona en ese centro.

Monitoreo oficial de Caligus: cómo se cuenta, qué se registra y qué medidas se activan según la carga de hembras ovígeras del centro.
Esquema · Elaboración propia, Evidencia Vet · A partir de Sernapesca (Res. Ex. 60/2022, informe técnico del programa y guía de vigilancia)
Diagnóstico diferencial
La identificación del parásito no deja dudas, así que el diferencial se refiere a las lesiones y a la mortalidad:
Tenacibaculosis. Produce úlceras en piel, boca y aletas que pueden parecerse a las erosiones por Caligus o sumarse a ellas. Las placas amarillas, los bacilos filamentosos en el Gram y la PCR la distinguen. Las dos pueden coexistir en el mismo pez.
Daño mecánico por manejo. Los baños, los tratamientos mecánicos y los traslados dejan erosiones y pérdida de escamas sin parásitos. La historia de manejos del centro orienta.
Piscirickettsiosis. Cuando la mortalidad sube en un centro con Caligus, la causa de muerte puede ser SRS y no el parásito. La necropsia y la qPCR de órganos internos lo resuelven (ver la ficha de Piscirickettsiosis).
Tratamiento
El control descansa en baños antiparasitarios, un fármaco oral y, cada vez más, en métodos no farmacológicos. Los baños se hacen dentro de ventanas coordinadas por agrupación de concesiones, de hasta siete días, y se declaran con receta en la plataforma oficial de prescripción (Sernapesca, 2022).
Principios activos. Desde la década de 2000, la industria chilena ha pasado por el benzoato de emamectina, al que el parásito desarrolló resistencia, y luego por la deltametrina, el diflubenzurón, la cipermetrina y el azametifos, incorporados en ese orden (Lepe-Lopez et al., 2020). En 2024 se usaron 4.769 kg de antiparasitarios, sin contar el peróxido de hidrógeno. El azametifos representó el 52,3%, el hexaflumurón el 44,7%, el benzoato de emamectina el 2,9% y la deltametrina el 0,1%. Todos se aplican por baño de inmersión, excepto la emamectina, que va en el alimento. Aysén fue la región con mayor consumo por tonelada producida (Sernapesca, 2025).
Peróxido de hidrógeno. Se mide aparte por su volumen y su menor riesgo ambiental. En 2024 se usaron más de 12.000 toneladas, casi todas en salmón del Atlántico, y su índice de uso aumentó de forma significativa mientras el de los demás antiparasitarios bajó (Sernapesca, 2025). Según el informe técnico del programa, también es el producto que mejor ha mantenido su eficacia.
Límites de uso. El programa de 2022 fijó un máximo de piretroides y organofosforados por centro y por ciclo: 43 kg en Los Lagos y Aysén y 23 kg en Magallanes. El peróxido de hidrógeno y el hexaflumurón quedaron fuera del límite (Sernapesca, 2022). En 2024 Sernapesca publicó una actualización de los límites que esta ficha no revisó.
Métodos no farmacológicos. El programa los incentiva: un centro que trata con métodos no farmacológicos al menos la mitad de sus jaulas con peces puede quedar fuera de la clasificación de alta diseminación en la evaluación siguiente (Sernapesca, 2022). Entre las opciones están los sistemas mecánicos y los baños de agua dulce. Para el agua dulce, un estudio con salmón del Atlántico encontró que la exposición debe superar las 2,5 horas para lograr el efecto máximo, con cerca de 95% de mortalidad de los juveniles, sobre todo en chalimus III y IV. Los autores advierten que los tratamientos más cortos dejan sobrevivientes y pueden generar resistencia también al agua dulce (Mancilla-Schulz et al., 2025).
Todo tratamiento tiene un costo para la piel. Cada baño o manejo mecánico estresa al pez y puede erosionar su barrera cutánea, y la frecuencia de baños se asocia a mayor riesgo de mortalidad por SRS (ver la ficha de Piscirickettsiosis). La elección del método y la frecuencia de tratamiento las define el médico veterinario tratante con la receta correspondiente, según la carga, la sensibilidad del parásito en el centro y el estado de los peces.
Prevención y vacunas
Coordinación entre centros. Como las larvas se dispersan hasta 30 km, el control de un centro aislado tiene límites. El programa coordina las ventanas de tratamiento por agrupación de concesiones y restringe la cosecha de los centros con más de 9,0 hembras ovígeras en promedio: deben enviar los peces directo a planta o a acopio en tierra, con un máximo de 72 horas en acopio flotante (Sernapesca, 2022).
Cultivo en profundidad. En Noruega, las jaulas que mantienen a los peces bajo la capa superficial, donde se concentran las larvas infectivas, redujeron el piojo de mar hasta 96%. Su potencial en Chile, con C. rogercresseyi, se revisa en el artículo Jaulas sumergidas contra Caligus: por qué en Chile podrían rendir más que en Noruega.
Vacunas. En 2015 se lanzó en Chile una vacuna de subunidades peptídicas contra Caligus, para la cual el fabricante informó una reducción de 73% de juveniles y adultos en desafíos controlados (Salmonexpert, 2015). Esta ficha no encontró evaluaciones independientes de su eficacia en terreno. En septiembre de 2026 se informó una vacuna candidata contra la vitelogenina del parásito, una proteína ligada a su reproducción, que redujo 53,4% los adultos en ensayos de laboratorio y aún no se prueba en condiciones productivas (Salmonexpert, 2026). Por ahora, ninguna vacuna reemplaza al monitoreo y al tratamiento.
Medidas de manejo. A partir de la evidencia revisada:
- Contar bien: el umbral y la eficacia dependen de la calidad del conteo.
- Medir la eficacia de cada baño y ajustar el producto cuando baje.
- Rotar principios activos y sumar métodos no farmacológicos para frenar la resistencia.
- Coordinar tratamientos y descansos con los centros vecinos.
- Extremar la vigilancia en meses cálidos y en la etapa final del ciclo.
- Vigilar SRS y Tenacibaculosis en los centros con cargas altas.
Impacto productivo
La caligidosis es el principal problema parasitario de la salmonicultura chilena. Se estima que las pérdidas asociadas al piojo de mar llegan a 480 millones de dólares al año y a cerca del 10% de los costos de producción en Chile (Gallardo-Escárate et al., 2021). Otra estimación calcula que el tratamiento suma 1,4 dólares al costo de cada kilo producido (Lepe-Lopez et al., 2020). Ambas cifras se citan en la introducción de esos estudios y no son mediciones propias de sus autores.
A la mortalidad y el tratamiento se suman costos más difíciles de medir: el estrés y la menor alimentación durante las infestaciones y los baños, las restricciones de cosecha, el daño en la calidad del producto y, sobre todo, el aumento del riesgo de SRS y de Tenacibaculosis. El control del Caligus no se puede separar del control de las enfermedades bacterianas de la fase de mar. Las temperaturas altas acortan su ciclo, un punto que se revisa en el artículo El Niño y la sanidad del salmón en Chile.
Referencias
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- Gallardo-Escárate C, Valenzuela-Muñoz V, Nuñez-Acuña G, Valenzuela-Miranda D, Gonçalves AT, Escobar-Sepúlveda H, et al. Chromosome-scale genome assembly of the sea louse Caligus rogercresseyi by SMRT sequencing and Hi-C analysis. Scientific Data. 2021;8:60. https://doi.org/10.1038/s41597-021-00842-w
- Gonçalves AT, Collipal-Matamal R, Valenzuela-Muñoz V, Nuñez-Acuña G, Valenzuela-Miranda D, Gallardo-Escárate C. Nanopore sequencing of microbial communities reveals the potential role of sea lice as a reservoir for fish pathogens. Scientific Reports. 2020;10:2895. https://doi.org/10.1038/s41598-020-59747-0
- González L, Carvajal J. Life cycle of Caligus rogercresseyi (Copepoda: Caligidae) parasite of Chilean reared salmonids. Aquaculture. 2003;220:101-117.
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- Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Informe técnico: nuevo programa de vigilancia y control de caligidosis. Enero de 2022.
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- Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Informe de situación sanitaria de la salmonicultura en centros marinos, año 2025. Marzo de 2026.
- Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Programa Sanitario Específico de Vigilancia y Control de Caligidosis: Res. Ex. 60/2022, Res. Ex. 2496/2024 y Res. Ex. 2385/2026.
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Cómo citar esta ficha
Conejeros, A. (2026). Caligidosis. Guía de enfermedades, Evidencia Vet. URL permanente: https://evidenciavet.cl/acuicultura/enfermedades/caligidosis/.